Ya lleva cerrado más un año el museo parlamentario del Senado

Funcionarios de Boudou dijeron a LA NACION que es inminente el llamado a licitación de las obras de remodelación. El pasado 23 de marzo se cumplió un año desde que el vicepresidente Amado Boudou decidió cerrar el Museo del Senado para someterlo a «un proceso de reacondicionamiento» que, según se anunció en su momento, se realizaría en «un plazo previsto de tres meses» y que hasta el momento no ha superado la etapa de licitación de las obras.

 «El museo se convirtió en un depósito de muebles y en este momento el personal sólo se dedica a investigaciones históricas y a tareas administrativas», explicó Estela Masjoán, directora del museo parlamentario Domingo Faustino Sarmiento, en diálogo con LA NACION. La decisión de cerrar el museo fue adoptada en los primeros días de marzo del año pasado por Juan Laxagueborde, a quien Boudou nombró subdirector de Cultura del Senado a poco de asumir la presidencia del cuerpo como flamante vicepresidente de Cristina Kirchner, en diciembre de 2011. En diálogo con LA NACION, Laxagueborde justificó la demora en la magnitud de la tarea que se debe realizar. «No pensábamos que la obra iba a llevar tanto tiempo, pero la verdad es que el museo no era un museo, era una porquería», afirmó. Cuando un año atrás este diario informó sobre el cierre del museo y dio cuenta de las versiones que relacionaban la medida con la intención de convertir el salón de exposiciones en lugar de encuentro de jóvenes kirchneristas, el funcionario salió al cruce con un comunicado en el que se anunciaba el inicio de un «proceso de reacondicionamiento» que se desarrollaría en un «plazo previsto con una duración de tres meses». Además, se prometió que «el museo se reabrirá con una exhibición permanente mejorada y una muestra temporaria referida al centenario de la ley Sáenz Peña y a los 65 años de la ley de voto femenino». A un año de aquel comunicado, el recinto de exhibiciones ubicado en la esquina de Solís e Hipólito Yrigoyen permanece cerrado. «Ese lugar era un juntadero de muebles y nosotros queremos darle una modernización total», aseguró Laxagueborde, quien ante una consulta de LA NACION aseguró que «está próximo a salir a la venta el pliego de licitación» para la adjudicación de las obras. «Una vez que esté vendido el pliego, la obra va a durar tres meses», prometió. «Se va a hacer un museo a la altura de una institución del Estado, un museo nuevo de historia argentina», agregó Laxagueborde. No obstante, la demora en avanzar con las obras prometidas (cambio en los sistemas de iluminación y ventilación, entre otras) contrasta con la rapidez con la que el vicepresidente Amado Boudou ha utilizado el presupuesto del Senado para otro tipo de actividades, como la organización de las aperturas de las sesiones ordinarias que, el año pasado, demandaron un gasto de $ 300.000. Desde que el Museo Parlamentario del Senado cerró sus puertas, la ochava en la que se encuentra su ingreso se ha convertido en refugio nocturno para indigentes y las piezas que se encontraban en exposición permanecen guardadas en uno de los susbsuelos del edifico anexo del Senado. La falta del museo ha hecho que las exposiciones de material legislativo histórico se trasladaran a la vitrina que el Parlamento posee en uno de los andenes de la estación Congreso de la línea A de subtes, un espacio que comparten ambas cámaras. por Gustavo Ybarra Fuente: 

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Diario La Nación 3/4/2013

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