Un bicentenario en celeste y blanco

«Azul un ala, del color del cielo; azul un ala, del color del mar»… suelen cantar varias veces al año los estudiantes argentinos, aunque los colores que inspiraron a Manuel Belgrano para diseñar el pabellón nacional, que se enarboló por primera vez el 27 de febrero de 1812, podrían ser en homenaje a la Virgen, de la que el patriota era muy devoto, y por los colores de la Escarapela Nacional usados en la Semana de Mayo de 1810.

 De esa primera bandera que flameó en las barrancas de Rosario hace hoy exactamente 200 años no queda nada. Sí queda el mensaje que envió Belgrano al Triunvirato, aunque falto de precisiones: «Siendo preciso enarbolar bandera y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste conforme a los colores de la Escarapela Nacional; espero que sea de la aprobación de V.E.». Belgrano respondía así a la disposición del 18 de febrero de 1812 del Triunvirato, que había fijado que las tropas de las Provincias Unidas del Río de la Plata usaran la Escarapela Nacional -«que deberá componerse de dos colores blanco y azul celeste»- y por la cual fue abolida la insignia «roja que antiguamente se distinguía». Varias modificaciones sufrió la bandera argentina en estos primeros 200 años. El presidente de la Asociación Argentina de Vexilología, la disciplina que estudia las banderas, Francisco Gregoric, señaló a LA NACION que el cambio más notorio del pabellón nacional se produjo durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas, porque usó azul oscuro para las dos bandas, el sol era más rojo y en los cuatro ángulos había gorros rojos de la libertad. DEVOCIÓN MARIANA «Es importante dejar en claro que aunque utilizó un celeste más oscuro y un sol más rojo Rosas no le faltó el respeto a la Bandera. Más allá de las suspicacias, teniendo en cuenta que el color celeste identificaba a los unitarios, adversarios de Rosas, en aquella época era difícil determinar el color exacto», sostuvo Gregoric. Con certeza -«porque la historia se basa en documentos», afirmó el experto en banderas- el pabellón nacional más cercano al que creó Belgrano y que llega a la actualidad es el que autorizó el Congreso de Tucumán el 25 de julio de 1816. «En 1812, en Jujuy se hace bendecir una bandera en la catedral, y entre junio de 1812 y enero de 1813 se supone que Belgrano guarda la bandera», contó Gregoric al recordar que «fue Bartolomé Mitre el primero en estudiar el tema de la bandera nacional». Buena parte de los historiadores coinciden en la teoría de que los colores del pabellón estuvieron relacionados con la devoción mariana de Belgrano. La imagen de la Inmaculada Concepción tenía un vestido blanco y un manto celeste, y, además, Buenos Aires estaba bajo la protección de Nuestra Señora del Buen Ayre, con los mismos colores.  Los cambios más fuertes ocurrieron con José Gervasio Artigas y con Juan Manuel de Rosas. En 1815, Artigas les agregó el color rojo a las banderas que él utilizaba para sus campañas militares. La bandera de Entre Ríos es la inspiración de la creada hace 197 años por Artigas. Luego de la batalla de Caseros, el 3 de febrero de 1852, cuando el general Justo José de Urquiza venció a Rosas, los símbolos federales fueron quitados del pabellón nacional, aunque algunos siguieron siendo color azul oscuro o medio. Más que en los colores, sí hubo cambios con respecto a la utilización del pabellón nacional a lo largo de estos 200 años. Fue durante la presidencia de Domingo Faustino Sarmiento que se autorizó a la población a usar la bandera. Hasta 1869, el pabellón nacional era usado solamente por las oficinas públicas y las Fuerzas Armadas. Quince años después, fue el presidente Julio Argentino Roca el que decretó que sólo el gobierno y las Fuerzas Armadas podían enarbolar el pabellón nacional con el sol en el medio. Los ciudadanos podían izar banderas celestes y blancas. A partir de esa fecha, quedó en la población la idea de dos banderas: una de guerra, con el sol en el medio, y otra civil. LOS RAYOS DEL SOL En la presidencia de Edelmiro J. Farrel, por decreto 10.302 de 1944, se definieron las características técnicas de la bandera nacional, de la banda presidencial, que pasó a ser un símbolo nacional, del Escudo y del Himno. Por esa misma resolución quedó definido cuál era el sol que debía utilizarse: el de la moneda de 1813, la primera acuñada en el país. «El sol evolucionó con el tiempo. Actualmente tiene 32 rayos, pero hubo épocas en que tenía cara de mujer o de hombre, rayos curvos o rectos», expresó Gregoric. Aunque parezca sorprendente, la única fuerza que tiene legislada por decreto la bandera nacional es el Ejército. El resto de las organizaciones militares del país estableció su uso por reglamentación interna. Con el regreso de la democracia, en 1985, Raúl Alfonsín promulgó la ley 23.208, por la cual se anuló la disposición del presidente Julio Argentino Roca de una bandera con sol incluido para las oficinas públicas y sin sol para los ciudadanos. Todos los argentinos quedaron habilitados para exhibir la bandera con sol. Quizás a partir de 2016 la Argentina pueda unificar de manera técnica la bandera nacional, teniendo en cuenta el decreto de la presidenta Cristina Kirchner, firmado el 16 de noviembre de 2010, con la intención de llegar al bicentenario del Congreso de Tucumán con un pabellón estandarizado. El 8 de julio de 2016, un día antes del bicentenario de la Independencia, vencerá el plazo para cumplir con las características determinadas por las normas IRAM de 2002, que establecen proporciones, colores y diseño específico. Gregoric apeló a la ironía para anhelar que a partir del bicentenario de la Independencia las banderas argentinas emprendan una nueva senda: «Si se producen en la Argentina, los fabricantes tendrán que confeccionarlas según la normativa oficial, pero si se importan desde otros mercados es probable que sigamos teniendo pabellones de tamaños, colores y dibujos distintos de los que corresponden. Es difícil pensar que una empresa textil extranjera vaya a atender los requerimientos de las normas estandarizadas». ¿Está prohibido lavar la Bandera? «No. Lo que debería estar prohibido es exhibirla deslucida, sucia o rota», concluyó Gregoric. ENTRE LAS PRIMERAS DEL MUNDO  La Argentina forma parte de las primeras naciones del mundo en estrenar bandera nacional. La primera bandera que representó a una nación fue la del Reino Unido, conocida como Union Jack, y fue creada en varias etapas. El pabellón que conocemos hoy es de 1801 e incluye los atributos que representan a Inglaterra, Escocia e Irlanda. La bandera francesa también es de principios del siglo XIX y mantiene los colores originales. En América latina, en muy pocos años, buena parte de las naciones que se conformaron tras la emancipación de España adoptaron sus banderas nacionales, que prácticamente sin modificaciones sustanciales han llegado hasta la actualidad. La bandera de Perú fue creada en 1820 por inspiración del general José de San Martín. En 1817, se creó el pabellón de Chile. Le siguieron las banderas de México (1821), Uruguay (1830), Paraguay (1842), Bolivia (1851) y Brasil (1889). Una de las primeras banderas del continente americano fue la de Estados Unidos, creada en 1777. La única variante fue la suma de estrellas que simbolizaron la adhesión de los estados como nación. por María Elena Polack Fuente: 

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 Diario La Nación 27/2/2012

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