Trelew: un ex marino confesó cómo fueron los fusilamientos

“Bonet acaba de morir”. Con esta frase recibieron a Jorge Bautista en el mediodía del 22 de marzo de 1972 en la Base Almirante Zar. Bautista era el encargado de elaborar los sumarios por los hechos que después se conocieron como la Masacre de Trelew. El ex marino, acusado de encubrimiento en la causa, repitió estas palabras ayer durante una recorrida por los calabozos de la base donde volvió después de 40 años. Bonet es uno de los 16 muertos en el sangriento hecho.

 La escena del crimen. El capitán Bautista recorre el lugar donde ocurrieron los fusilamientos – Fotografía Diario Clarín Bautista declaró en el lugar menos pensado: donde hace 40 años se encontró con 12 cadáveres a sus pies. La recorrida fue por una inspección ocular que realizó el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia. Aunque no tenía obligación de ir (de hecho, ninguno de los otros cuatro procesados lo hizo) Bautista se hizo presente con su abogado y recorrió las instalaciones de la base declarando ante los jueces. “En principio fueron 7 los que sobrevivieron al tiroteo. Pero cuatro fallecieron en la sala de enfermería de la base. Algunos de ellos desangrados”, contó Bautista a los jueces. Estuvo centrada en las declaraciones del sumariante de 87 años que camina ayudado con un bastón. Una vez en el pasillo donde ocurrieron los hechos, Bautista recordó donde estaban los cuerpos, con quienes estaban ocupadas la mayoría de las celdas y también donde habían quedado los cadáveres, las armas y las mantas que los guerrilleros usaron durante la semana que estuvieron detenidos en esos calabozos. Los integrantes del Tribunal Oral Federal filmaron toda la recorrida. Nunca habían estado en el lugar de los hechos, el que sufrió muchas modificaciones edilicias. De todas maneras Bautista pudo reconstruir en parte, con qué se encontró cuando llegó para realizar los sumarios, horas después de los fusilamientos. “Había más cadáveres en la parte de adelante que en la de atrás del pasillo. Es que atrás era donde estaban los que lograron sobrevivir. Y ya habían sido retirados a la enfermería para ser atendidos. De todas maneras supe enseguida que cuatro de ellos habían muertos”, dijo Bautista. Y dio otro dato que la querella y la fiscalía consideró más que importante: dijo que no vio marcas de disparos en la parte del ingreso al pasillo. Esto confirma que no hubo un enfrentamiento ya que los único que pudieron disparar desde adentro hacia afuera eran los guerrilleros detenidos. “Este lugar está muy distinto” , comentó el ex marino a quien si es encontrado culpable puede caberle una pena máxima de 4 años. Hasta ahora, fue el único de los acusados que declaró. Los demás, Luis Sosa, Carlos Marandino, Roberto Paccagnini y Emilio Del Real se negaron a hacerlo cuando el tribunal les dio esa oportunidad. Después, el tribunal que integran Enrique Guanziroli, Pedro De Diego y Nora Cabrera de Monella volvió a Rawson donde continuó la audiencia en una sala vacía y donde se discutió entre querella y defensa algunas cuestiones que tienen que ver con la presentación de los testigos. Las audiencias continuarán el jueves próximo. por Carlos Guajardo Fuente: 

Leer también >>  El payador que 150 años después sigue dando que hablar

 Diario Clarín 10/5/2012

Informacion Adicional: 

 Fernando Vaca Narvaja, el último sobreviviente de la masacre de Trelew

Perfil.com 9/5/2012 El ex número 2 de Montoneros fue uno de los fugados de la base militar donde fueron fusilados 19 guerrilleros en 1972. Su regreso al lugar de detención y su encuentro con los acusados.   Por Ramón Indart  Cuando uno le pregunta al exnúmero 2 de Montoneros, Fernando Vaca Narvaja algún hecho que no pueda borrar de su memoria, no lo duda y vuelve a 1972: Cuando se despidió de su compañera Susana Lesgar con un beso en el aeropuerto de Trelew y cuando miraba por la ventanilla del avión y se alejaba del lugar donde luego fusilarían a 19 presos políticos. Vaca Narvaja tenía 24 años. Susana 22. Cuarenta años después de la masacre en el teatro José Hernández de la ciudad de Rawson, el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia comenzó a juzgar a cinco marinos por el hecho, cuando en la madrugada del 22 de agosto de 1972 en la Base Almirante Zar de la Armada Argentina se fusilaron a 19 guerrilleros, 3 de los cuales sobrevivieron para luego integrar la lista de detenidos-desaparecidos de la dictadura militar.Fernando Vaca Narvaja el pasado 24 de marzo pintó el pañuelo de quien
fue su compañera Susana Lesgar, asesinada en Trelew en 22 de agosto
de 1972. Fotografía Telam
 De los que lograron escapar en un avión de línea rumbo a Chile, Vaca Narvaja es el único que sigue con vida. El grupo estaba compuesto por Mariano Osatinski, Roberto Quieto, Domingo Menna, Mario Roberto Santucho, Enrique Gorriarán Merlo y Vaca Narvaja. Los cuatro primeros desaparecieron o fueron asesinados durante la última dictadura militar. Por su parte, Gorriarán Merlo falleció de muerte natural en 2006.  «Es un hecho histórico y me parece fundamental. Si tomamos los testimonios de los compañeros frente a la TV cuando ellos dicen que se entregan al juez federal, la prensa pública y los médicos temen que ocurra lo mismo que en la Patagonia Trágica. Desgraciadamente pasó lo mismo. Los mataron a todos. Fue la antesala de lo que iba a pasar en 1976», dijo Vaca Narvaja en diálogo con Perfil.com.  ¿Cómo vivió su regreso Trelew? – Fue muy fuerte entrar a la base por primera vez el domingo. Me impactó verlos a pocos metros a ellos. Uno siente que te corre…, te estremecés por algo. Me indignó la soberbia con la que miraban, la actitud de estos tipos. Ahi ves la diferencia de edad, ves los 40 años de ellos encima. – ¿Y cómo lo tomo? – Con serenidad porque no hay una idea de venganza personal. Creo que el peor castigo para ellos es vivir muchos años más y ver que el país oligárquico que quisieron hacer no existe ni va a existir. El castigo es vernos de nuevo a nostros así que las plantas volvieron a dar retoños. – Al llegar de nuevo, recordó lo que sucedió hace 40 años. – Aquella vez me pude despedir de mi compañera con un beso cuando subí al pabellón de las mujeres. La tengo presente a esa última sonrisa. Tampoco me voy a olvidar cuando uno miraba desde la ventanilla del avión y nos alejábamos.  – Con apenas 24 años, qué lo llevó a vivir en situaciones límites – Yo creo que uno crece más de golpe a partir de determinada circunstancia. Dejás de lado una parte de tu vida. Por suerte la nueva generación no está obligada a esa circunstancia. Por eso siempre digo que no hay una más heroica que otra. Son otras etapas. Tienen que discutir todo. Antes no podiamos. Lo nuestro era muy cerrado, muy clandestino, uniforme, no había opiniones.  – ¿Imaginaba vivir este día? – Nunca pensé llegar a los 64 años y poder ver mis nietos. Ya es un privilegio esta situación.

Por favor, apóyanos compartiendo en tus redes sociales.

Deja un comentario

Cerrar menú