Tarragona no olvida su asedio

Los fanáticos de la historia tienen un largo camino por recorrer en Tarragona. No sólo por sus ruinas romanas y medievales que la convierten en un lugar atractivo para el turismo. Desgraciadamente, la ciudad escribió su historia también con sangre en siglos no tan lejanos.

 Desde febrero, la ciudad conmemora el Bicentenario de su devastador asedio durante 56 días en la Guerra de la Independencia (conocida en Cataluña como la Guerra del Francès, 1808-1814). Ahora, en pleno mes de junio, se inicia la segunda fase del programa, que sólo sufrirá un parón en agosto.

Tras más de 40 actos que han reunido a 9.000 personas, la ciudad se dispone a seguir difundiendo el trágico episodio de 1811 para rechazar la irracionalidad y la crueldad de las guerras. Éste es el objetivo principal de los organizadores, la conselleria de Patrimoni, entre otras entidades institucionales y civiles de la ciudad, incansables en su intención de condenar el sufrimiento y reclamar la paz entre los hombres.

Ahora, la ciudad pone al servicio de quien quiera conocer su historia 36 nuevas actividades que se llevarán a cabo hasta enero de 2012, cuando se dará por finalizado el ciclo. Se trata de un conjunto de actos entre conferencias, exposiciones, publicaciones, rutas o películas que pretenden que este terrible capítulo de la historia de la ciudad no quede en segundo plano, que el durísimo asedio al que tuvieron que hacer frente sus ciudadanos no se olvide.

Entre las actividades que se ofrecen se encuentra, por ejemplo, la recreación histórica de diversos combates durante la jornada del 25 de junio, una visita guiada a la exposición Tarragona durante la Guerra de la Independencia al día siguiente o la presentación el día 29 de la colección de láminas ‘Els herois de 1811’, de Josep M. Rosselló, hechas a partir de los antiguos grabados de los ‘Horrores de Tarragona’.

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La ciudad ya había condenado la violencia de 1811 con un monumento a los «héroes» de ese año, a las miles de víctimas -imprecisables- que perdieron la vida contra un ejército napoleónico sediento de sangre que desoló la ciudad con un saqueo y una ocupación que duró dos años y cuyas consecuencias -entre las cuales el hambre y la destrucción de más de 1.000 edificios- hicieron que Tarragona no pudiese recuperar la normalidad hasta cincuenta años más tarde. Para todo ello, no hay condena suficiente. Tarragona quiere seguir recordando.

por Andrea Pelayo

 

Fuente: 

Diario El Mundo 22/6/2011

Informacion Adicional: 

Qué fue el sitio de Tarragona:

Después de capitular Girona en 1809 -y un año más tarde Lleida y Tortosa- Tarragona era asediada por el ejército napoleónico desde los primeros días del mes de mayo de 1811 hasta el 28 de junio del mismo año. Las consecuencias de los 56 días de horror, y el saqueo posterior durante los más de dos años de ocupación, fueron catastróficas para la ciudad y sus habitantes.

En 1813, Tarragona era una ciudad desmoralizada, casi deshabitada y que se había convertido en calles llenas de ruinas. Los tarraconenses, sin embargo, consiguieron volver a levantar poco a poco el esplendor de la metrópoli y, en un período aproximado de 50 años, se recuperaba la «normalidad» social y económica.

Fuente: La Vanguardia

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