Servini pidió exhumar un cuerpo de una fosa común en España

“Tras 66 años, mi madre podría obtener los huesos de su padre”, cuenta la nieta de Timoteo Mendieta, republicano abatido en 1939 y enterrado en un cementerio que les prohibía el acceso.

Quiero llevarme a la tumba aunque sea un hueso de mi padre”, suele repetir Ascensión Mendieta, de 88 años. Su padre fue Timoteo, fusilado en 1939, por su militancia gremial y republicana, y enterrado en una fosa común en el cementerio de Guadalajara, localidad distante a 60 kilómetros de Madrid. Su añejo deseo, que se lo comunicó entre abrazos a la jueza María Servini de Cubría cuando declaró en Buenos Aires el año pasado, podría cumplirse en los próximos meses. Así será si prospera el exhorto diplomático que la magistrada envió vía la Cancillería a la justicia española para realizar la exhumación del cuerpo de su padre y la comparación de ADN con sus familiares. De hacerse efectiva la orden de la magistrada, será la primera exhumación de una fosa común en España en el marco de la causa penal que se lleva adelante en Argentina desde 2010. Ascensión declaró en diciembre pasado ante Servini de Cubría como parte de la querella que representan los abogados Carlos Slepoy, Ana Messuti y Máximo Castex. Contó su historia de lucha y le presentó la documentación que logró encontrar con el paso de los años junto con su familia. Uno de los papeles reunidos  detalla la ubicación exacta del cuerpo de su padre. Al día siguiente de su fusilamiento, el alcalde de Guadalajara remitió una constancia de inhumación donde certificó que se encuentra enterrado en el patio 4º, fosa 2º del cementerio civil de esa localidad. Años después, también conocieron que su cuerpo es el penúltimo de los 17 apilados en esa fosa.  “La vida le ha dado la oportunidad a mi madre que, después de 66 años, pueda tener los huesos de su padre”, señala desde España Ascensión “Chon” Vargas Mendieta, hija de la octogenaria querellante, quien relata emocionada el momento en que conocieron las noticias de la exhumación. “Cuando se enteró del exhorto de la jueza fue el segundo momento más impactante de su vida. El primero fue cuando se llevaron a su padre, momento que retiene en la memoria como si hubiera sido hoy”, revela a Tiempo Argentino.  Timoteo Mendieta vivía en la pequeña localidad de Sacedón, cerca de Guadalajara. Allí era secretario general de la Unión General de Trabajadores de España (UGT), sindicato socialista ligado al Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Era carnicero, pero debió cerrar su local durante la Guerra Civil: “La única gente que compraba carne era la que tenía ‘pasta’ (NdR: dinero) y como él era rojo tuvo que cerrar porque no vendía”, reconstruye su nieta. Después se convirtió en jornalero en el campo e hizo un sinfín de trabajos para sostener a la familia. Eran pobres, recuerda “Chon” Vargas, pero se apilan las anécdotas sobre su solidaridad, como cuando regaló un banco de madera que tenían en la entrada de la casa para que se hiciera un ataúd para una niña cuyos padres no podían pagarlo.  “En la Guerra Civil lo movilizaron al final a Madrid y no llegó a dar ni un tiro. La guerra terminó un mes después. (Francisco) Franco comunica que podían volver a sus casas aquellos que no se hubiesen manchado las manos de sangre y como no había pegado un solo tiro entonces volvió. Tardó tres días en volver a Sacedón, con los pies sangrando, con miedo, y después fueron a por él”, señala su nieta. En abril de 1939, un militar acompañado de un vecino del pueblo se lo llevó de su casa. Estuvo detenido primero en Sacedón y después en la cárcel de Guadalajara, donde fue condenado a muerte por “auxilio a la rebelión”. La vida de su familia durante la dictadura franquista fue aún más dura. La esposa de Timoteo fue perseguida e incluso rapada por estar casada con un republicano, por lo que, al poco tiempo de la detención de su marido, huyó fue con sus siete hijos a Madrid a la casa de sus suegros.  Durante años vivieron diez personas en un cuarto de cinco metros cuadrados. Como no tenían dinero, se dedicó a la venta de objetos en el mercado negro, lo que la llevó a la cárcel en dos oportunidades. En la primera logró pagar la fianza que le fijaron. Pero en la segunda, ya sin dinero, debió pasar tres meses en la prisión de Guadalajara, la misma donde, un año antes, su esposo había estado detenido y condenado a muerte.  Ascensión recuerda como si fuera hoy el momento en que se llevaron a su padre: los golpes en la puerta y los dos hombres que los detuvieron, un instante que la marcó por el resto de su vida. Pasaron 66 años de aquel día y cree que para que haya justicia no alcanza con la exhumación de un cuerpo. De un solo cuerpo. “¿Qué va a pasar con los demás?”, se pregunta y pregunta.  Los demás son los 16 republicanos enterrados junto a su padre, cifra que sube a más de 800 desaparecidos en todo el cementerio de Guadalajara y a más de 100 mil en toda España. « un muro de ladrillo y silencio La vuelta de la democracia en España, en noviembre de 1975, tras la muerte del dictador Francisco Franco, significó para la familia Mendieta poder ingresar por primera vez al sector del cementerio de Guadalajara (a 60 km de Madrid) donde se encuentra enterrado Timoteo en una fosa común. Terminada la Guerra Civil,  en 1939, la parte del camposanto donde más de 800 republicanos fusilados fueron enterrados fue vallada y prohibido el ingreso. Debieron pasar 35 años para que la familia Mendieta pudiera conocer el lugar exacto de la fosa de su antepasado. “Mi abuela sabía que estaba enterrado en la parte civil del cementerio, pero no podía acceder. Cuando llega la democracia tiraron la valla. Hicimos gestiones para localizar dónde inhumaron a mi abuelo y efectivamente los documentos dicen donde está. Mi abuela colocó ahí una lápida. Dice: ‘Muerto por defender la democracia y la libertad’, y dejó sitio para que todas las demás familias pusieran sus nombres”, señala “Chon” Vargas Mendieta. El dato. ExhortoServini envió la orden vía diplomática. Resta esperar que la justicia española la cumpla. por Gerardo Aranguren Fuente: 

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Diario Tiempo Argentino 10/3/2014

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