Santiago, conmovida por la muerte de Carlos Juárez

Cuando las agujas del reloj marcaron las 22.15, se apagó la vida del ex gobernador santiagueño Carlos Arturo Juárez. Minutos antes de conocerse su deceso, el incesante ir y venir de médicos y enfermeras hacia la habitación 204 del sanatorio San Francisco, donde estaba internado desde el lunes último, hizo presagiar lo peor.

La noticia fue anunciada, oficialmente, recién cerca de las 23 por Juan Domingo Pinto Bruchman, médico de cabecera del ex cinco veces primer mandatario de Santiago del Estero. Anteriormente, a las 20.30, en diálogo con EL LIBERAL, el profesional había revelado que el estado de salud de Juárez era “confuso” y “delicado”.
Juárez ingresó con una neumopatía que se había agravado en las últimas horas por complicaciones propias de la edad y estaba internado en una habitación común que había sido equipada para poder brindarle los cuidados propios de una terapia intensiva y era constantemente monitoreado por médicos y enfermeras.
Hasta hace dos días el ex gobernador recibía visitas de familiares y amigos, las cuales fueron suspendidas por indicación médica luego de que su estado se agravara. Anoche, hasta minutos antes de morir, varias personas, entre empresarios y políticos, se acercaron para interesarse acerca del estado de salud de Juárez.
La voz oficial
 

Carlos Juárez, junto a su esposa Nina.

Poco a poco el hermetismo inicial fue rompiéndose. El primer indicio de que el ex caudillo había fallecido lo dio el mismo Pinto Bruchman antes de ingresar, cerca de las 22.20, a la habitación 204. Al salir, cabisbajo y meditabundo, avanzó por el pasillo y, después de ser abordado por los periodistas, enfatizó: “En minutos doy la noticia”.
Anteriormente, a las 21.15, el sacerdote Eduardo Navelino llegó hasta el sanatorio. Lo que en principio fue una sospecha, con la llegada del religioso llegó prácticamente la confirmación. Navelino saludó a los periodistas que hacían guardia en el segundo piso y pasó a la habitación donde estaba el ex caudillo y le impartió la extremaunción.
Entre las 22.10 y las 22.30, dos enfermeras que atendieron a Juárez en los días en que estuvo internado iban y venían a pasos presurosos y con rostros desencajados. Cerca de las 22.45, ingresó un asistente del sanatorio llevando el traje que iban a colocar al cuerpo de Juárez. Las enfermeras volvieron a ingresar y salieron cerca de las 24.
En ese ínterin ya habían llegado la doctora Dora Angélica González, Francisco Cavallotti, Ernesto Petros, Remigio Carol, José Antonio Azar, Antonio Romano y Luis Juárez Villegas y cerca de las 23.35, Mercedes Marina Aragonés de Juárez. Lo que en principio era un rumor, con el paso de las horas se convirtió en una realidad: Carlos Arturo Juárez había muerto. 

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Carlos Juárez, cuando denunció que habían intentado envenenarlo – 19/9/1985 – Archivo Días de Historia

Fuente: 

Diario El Liberal 3/7/2010

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