¿Quién era «la montonera» de Serrat?

Aunque es incierto, un libro sostiene que la canción del cantautor catalán se refería a Marie Anne Erize Tisseau. En 1978, el Consejo Superior del Movimiento Peronista Montonero, con residencia en México, publicó un disco flexible para que fuera difundido en la Argentina. En el lado A, hay diez minutos de un análisis tan equivocado como triunfalista de la organización repasando los avatares desde el 24 de marzo de 1976. Le siguen instrucciones para realizar acciones de propaganda durante el Mundial de fútbol que ganaría la Selección; y se escucha la voz de Juan Gelman. Se incluyen además direcciones y teléfonos de la organización revolucionaria en el extranjero y, más alucinante aún, el organigrama de la cúpula del movimiento guerrillero, con todos sus responsables.

En el lado B se escucha un tema inédito de Joan Manuel Serrat: “La Montonera”. “ Cayéndose y volviéndose a levantar, la montonera / qué buen vasallo sería / si buen señor tuviera ”. Los exégetas creen que el cantautor catalán cuestionaba en esa línea el liderazgo y la mitifiación sobre la figura de Juan Domingo Perón. ¿Pero quién era la supuesta montonera? Serrat nunca fue concluyente ni editó por su cuenta esa canción. El periodista francés Phillipe Broussard, en cambio, está convencido de que la misteriosa musa de Serrat no era otra que Marie Anne Erize Tisseau, modelo y militante desaparecida en 1976, en San Juan. Así lo dejó entrever en el libro La desaparecida de San Juan (Planeta, 2012), del que ayer se hizo eco el diario El País, de Madrid. Consultado por Broussard, Serrat negó que se tratara de Anne. Nacida en la Argentina y de padres franceses, Marie Anne viajó en 1969 a Europa. Conoció a Serrat y a Georges Moustaki, y tuvo un amorío con Paco de Lucía. Marie Anne era mucho más que una cara bonita. Fue modelo –Miss Siete Días y tapa de Gente– y estudió antropológía. No le tenía miedo a nada y cuando se quedó sin plata en su excursión europea, fue contrabandista de arte, exportando varios cuadros valiosos. Quizás por eso Serrat no podría olvidarla. Se crió en Misiones y en Buenos Aires conoció al Padre Carlos Mugica: al poco tiempo se convirtió en militante de base en las villas. Su madre, Françoise, tenía miedo. “No he hecho nada, no soy una terrorista. No me pasará nada. No formo parte del club. Sólo quiero ser pobre entre los pobres”, le dijo cinco meses antes de que tres militares la abordaran en una bicicletería de San Juan, donde vivían. La torturaron y asesinaron en el centro clandestino La Marquesita. Jorge Olivera, uno de los tres condenados a cadena perpetua por su asesinato (quien alardeó haberla violado) escapó en julio pasado del Hospital Militar y sigue prófugo. “La Montonera” volvió a aparecer en el documental Cazadores de la utopía (1995), de David Blaustein. A partir de un cassette de Serrat en directo, Litto Nebbia agregó un arreglo. Según Nebbia –citado por El País– con la banda sonora fabricada, Serrat prohibió la edición de su canción y la tirada fue destruida. Ayer, la historia de Tisseau volvió a sonar fuerte; siempre con la misma música. Fuente: 

Leer también >>  Afirman que el Mossad puso plutonio en el café de Arafat

Diario Clarín 31/12/2013

Por favor, apóyanos compartiendo en tus redes sociales.

Deja un comentario

Cerrar menú