Ñoquis, el ritual que llega los 29

Su origen se remonta a la región italiana de Véneto y la fecha de celebración se relaciona con la figura de San Pantaleón. La ceremonia se convirtió en un clásico y suele repetirse once veces por año. Pero como este 2016 es bisiesto y febrero tiene 29 días, habrá un extra. La cuestión, obviamente, tiene que ver con esa tradición del plato lleno de ñoquis con algún modesto billete debajo, como para atraer a la suerte y ahuyentar una posible futura escasez de alimentos. Entonces surgen las preguntas: ¿por qué ñoquis y no polenta o cualquier otra comida?; ¿por qué hacerlo el día 29 de cada mes?; ¿por qué el dinero debajo del plato? Qué mejor momento para encontrar respuestas que hacerlo en un día como hoy, frente a un plato rebosante de esa pasta tan diferente a todas y tan popular.

Los ñoquis pueden hacerse con ricota, sémola, calabaza o espinaca, entre las tantas opciones gastronómicas. Pero los historiadores afirman que el auténtico ñoqui es el que hace con papas. Y basan su teoría en un hecho que resultó clave. Dicen que en Italia, en 1880, los molineros subieron excesivamente el precio para hacer su trabajo. Entonces, ante el alto costo de la harina, mucha gente optó por mezclar un poco de ese producto con un puré de papas y, después de darle forma, hacer esos pequeños bollitos que luego se hervían en agua con sal. El agregado de una salsa de tomates lo convertía en un atractivo comestible. En poco tiempo, aquella receta se convirtió en algo común, sobre todo en los hogares más humildes. Así surgieron los ñoquis. El nombre deriva del italiano gnocchi, plural de gnocco (bollo o grumo). Algunos citan como antecedente a los zanzarelli, una masa que se hacía mezclando miga de pan con leche y unas almendras trituradas. Lo cierto es que esa mezcla de un producto del Nuevo Mundo (la papa), con otro del Viejo (la harina de trigo o la sémola), generó aquella creación. Lo que provocó la leyenda de los días 29 fue otra acción. Cuentan que surgió en el siglo VIII, en la zona del Véneto italiano. Por allí, en esos tiempos, predicaba un joven médico cristiano llamado Pantaleón. Un día, el hombre les pidió pan a unos campesinos quienes lo invitaron a comer con ellos en su mesa. Sirvieron ñoquis. Y dicen que después de comer, y en agradecimiento, Pantaleón les auguró un año de buena pesca y excelentes cosechas, algo que se cumplió. Al parecer, aquello ocurrió un día 29 y algunos agregan que esa vez, debajo del plato del futuro santo, también encontraron unas monedas de oro. Por eso el hecho se repite como una forma de acercar buena fortuna a los hogares. Claro que están quienes sostienen que la elección del día no tiene connotaciones místicas, sino que se relaciona con la cercanía del fin de mes. Y que los ñoquis se comen en ese momento por ser un plato económico y posible para ese tiempo en que todavía los fondos del salario no llegaron al flaco bolsillo de la gente. Los conocedores de la receta afirman que para lograr una buena masa, las papas, previamente lavadas, deben hervirse enteras y con su cáscara en abundante agua con sal. Después, una vez frías, se pelan para hacer el puré que se mezclará con la harina. Algunos le agregan manteca, un toque de nuez moscada y hasta un huevo batido. Obtenida una masa lisa y no pegajosa, se hacen las tiras, que luego se cortan en trozos pequeños. La terminación se logra pasando cada bollito por una tablita acanalada o en la curva de los dientes de un tenedor. Así el producto estará listo para su hervor y posterior consumo con la salsa que cada uno prefiera. Por supuesto, junto a cada mesa, estará siempre aquella leyenda del médico que, por sus milagros, se convirtió en San Pantaleón, el patrono de los enfermos.  Pantaleón vivió apenas 28 años y murió decapitado el 27 de julio de 305, después de sufrir terribles torturas. Para  recordarlo, en Buenos Aires hay un templo centenario que está en el barrio de Mataderos (Monte 6869). Allí, desde 1970, se expone una reliquia: la parte de un hueso del brazo del santo. Pero esa es otra historia. por Eduardo Parise Fuente: 

Leer también >>  Rosa Parks: ella dijo no

Diario Clarín 29/2/2016

Ñoquis, el ritual que llega los 29
4 (80%) 541 votos

Por favor, apóyanos compartiendo en tus redes sociales.

Deja un comentario

Cerrar menú