Meteorología, 60 años en carrera

El jueves 7 de noviembre se conmemoró la creación de la primera carrera universitaria del país en esta materia. Comenzó a dictarse en Exactas UBA en 1953 y también fue pionera en el mundo de habla hispana. Actualmente, es referente en formación para América Latina de la Organización Mundial de Meteorología. Sus graduados son cada vez más demandados en diversas actividades.

La Argentina hizo escuela en meteorología a nivel mundial. Y en esta vanguardia se encuentra el haber creado hace sesenta años la primera carrera universitaria en la materia que no sólo fue pionera en América Latina sino en todas las naciones de habla hispana. Hoy, sus graduados, considerados a nivel internacional, son muy demandados y, de inmediato, logran un lugar profesional donde desarrollarse. “Es el primer país de habla hispana que lleva a la Universidad la formación de profesionales en el campo de la Meteorología. Antes sólo había cursos cortos”, relata Matilde Rusticucci, directora del  Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires, donde actualmente se dicta la carrera que cumple seis décadas de vida con una importante trayectoria. En este sentido, Bibiana Cerne, secretaria académica del Departamento, destaca: “En 1958, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) nos designa centro regional de formación en Sudamérica. Fuimos los primeros en su momento y hoy somos el referente en Latinoamérica”. El primer egresado fue Claudio Martínez en 1955, en tanto, entre las representantes del sexo femenino, se destaca María Luisa Altinger quien fue la primera mujer en inscribirse en la carrera, ni bien se abrió en 1953; y también fue pionera al ser la primera licenciada en esta especialidad. “Los primeros egresados estudiaban dentro de una propuesta parecida al actual Programa de Formación de Recursos Humanos, que permite hacer la carrera viniendo de otras carreras, inclusive de otras universidades, con cierta formación en matemática y física. Eso le pasó a los primeros graduados quienes en dos años terminaban, pues se les reconocían equivalencias por sus estudios anteriores”, compara Cerne. Especialista en abrir caminos, esta especialidad dentro de la Facultad también marcó historia. “Este departamento  fue el primero que tuvo su sistema de cómputos propio”, recuerda Rusticucci. Por su parte, Cerne, agrega: “Fuimos los primeros en tener  mini computadoras, que ahora están en el museo. Eran Apple y Commodore, y  teníamos turnos de dos horas por semana para usarlas”. Ocupación plena Hoy, quienes concluyen la carrera reciben el título de Licenciados o Bachilleres en Ciencias de la Atmósfera, y el futuro es promisorio.  “Actualmente, los chicos terminan de estudiar  y salen con trabajo asegurado. Hay una parte de los graduados que se dedica a la investigación, a la academia pura. Por otro lado, hay una gran necesidad de cubrir las vacantes en el Servicio Meteorológico Nacional ya que, durante muchos años, estuvieron cerradas y hay un envejecimiento de la planta”, indica Rusticucci, quien da un ejemplo de la amplia demanda de esta especialidad: “Todos los aeropuertos del país necesitan meteorólogos a cargo. Para cubrir a todos, se requiere mucho personal”, añade. Otra área muy grande que hay que atender son los medios de comunicación. “Hay graduados de este departamento, formados en esta facultad, que no sólo son comunicadores, sino que la mayoría hacen su propio pronóstico. Anteriormente quienes daban el pronóstico leían el pronóstico oficial y lo repetían. Ahora lo desarrollan ellos”, indica Cerne. A todos estos factores, se agrega uno por demás contundente. “Somos testigos del cambio climático, esto aumenta la demanda y el interés de la sociedad. Todos los eventos extremos que hemos sufrido le dan una visibilidad a la carrera en la comunidad porque ahora entienden que podemos darle una respuesta”, coinciden en enfatizar ambas expertas, desde el segundo piso del Pabellón II de la Ciudad Universitaria, donde se forman los nuevos especialistas. En las últimas décadas, los conocimientos y la tecnología afinaron los pronósticos y otorgaron mayor confiabilidad.  “Si bien se avanzó muchísimo, aún debemos conocer mejor el pronóstico estacional, es decir, cómo serán las condiciones climáticas para el agro en la próxima cosecha; cómo serán  los recursos para el sector energético, por ejemplo: ¿El dique tendrá agua o no para producir electricidad?”, plantean como desafío a futuro. Mientras organizan los festejos del 60mo. aniversario de la carrera para el mes de noviembre, las especialistas no se olvidan de destacar que este año también se cumplen veinte años de la creación de la carrera de Oceanografía en Exactas y recalcan el lugar destacado logrado por las promociones graduadas en esta disciplina. Desde hace tiempo, representantes de la Argentina integran el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (IPCC), que recibió el Nobel de la Paz en 2007,  y son parte de diversos paneles de expertos de la  OMM, entre otras organizaciones. “Hoy somos  considerados como especialistas en organismos de primera línea a nivel mundial”, concluyen. Más información en http://noticias.exactas.uba.ar/meteorologia-ciencias-atmosfer  Facultad de Ciencias Exactas y Naturales4576-3327 / 4576-3399 interno 41 ó 42 por Cecilia Draghi Fuente: 

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Universidad de Buenos Aires – 13/11/2013

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