Las Aguafuertes de Roberto Arlt en su paso por Paraná

El viaje que embarcó a Roberto Arlt, el cronista más porteño de todos, al carguero Rodolfo Aebi para pincelar la realidad de sus trabajadores y el devenir del río y sus pueblos litorales, lo llevó también por la capital entrerriana, un testimonio exquisito de época y estética que plasmó en tres crónicas y que ahora recopila la Universidad Nacional de Entre Ríos.

«Vamos entrando hacia el puerto de Paraná», comienza la primera de las tres aguafuertes escritas por Roberto Arlt (1900-1942) en agosto de 1933, en la que al ritmo fluido del carguero, sobre el mismo río, al arribo a la ciudad entrerriana introduce al lector con el horizonte de una orilla «caliza», los techos de paja y «barro verdoso» y el agua de «apariencia de hierro colado». Más adelante, recorrerá las calles principales de esa ciudad, a la que encuentra, dice en algún momento, con características de Montevideo y de Córdoba. También se deja sorprender por la vida «amable y dulce» de Paraná -a esa aguafuerte la titula «Vida suave y tranquila»-, al tiempo que convoca a amar y recordar esa geografía porque «es una villa en la cual florecería un sueño amoroso». Arlt llegó a Paraná en la década del 30 a pedido del diario en el que era columnista de sus ya famosísimas aguafuertes porteñas. «Andá a vagar un poco. Entretenete. Hacé notas de viaje», parece que le dijeron, según evoca el prólogo de «Aguafuertes fluviales de Paraná», el título de la cuidada publicación del sello universitario, que pertenece a la colección «Cuadernos de las orillas». «Siguiendo el consejo -agrega el texto introductorio- ,`para compartir el trabajo cotidiano con los hombres que trabajan a bordo`, en el puerto de Buenos Aires tantas veces contemplado, Arlt se embarca en el carguero Rodolfo Aebi para remontar el Paraná y recorrer las costas de Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes y Chaco». De ese viaje a río abierto, el autor de Los siete locos produjo 29 aguafuertes fluviales que se publicaron entre el 10 de agosto y el 20 de septiembre de 1933 en el diario El Mundo, y de las cuales Paraná fue tan solo una parada del itinerario en el que, según sus propias palabras, «he sido un turista, simplemente un turista que no podía referirse honestamente sino a lo que veía». «Mi interés, puramente humano, se ha detenido en la calle, que es la única posesión indiscutible del pueblo. El pueblo y el paisaje me impresionaron», declaró en ese mismo recorte periodístico titulado «Terminó el viaje», puesto que fue el último de la serie fluvial, cuyas aguafuertes también se reúnen en otro libro de la editorial de la Universidad de Entre Ríos bajo el nombre «El país del río: Aguafuertes y crónicas». Para aquel entonces, Roberto Arlt ya era reconocido por estampar sus impresiones y el pulso cotidiano de las esquinas, calles y personajes que conocía en el diario El Mundo, tanto es así que su paso por Paraná fue reproducido junto a las aguafuertes en un periódico local luego de su partida, ya que su visita se «hizo de incógnito». Un gran aporte de la breve publicación es que incorpora una divertida y sugerente carta de una lectora entrerriana publicada en el diario local de Paraná, que puede leerse como contrapunto, siempre tenso, entre la mirada centralistas de la ciudad de Buenos Aires del cronista frente a la local. Allí, sobrevuela la capacidad observadora del nativo ante su propia realidad e incluso desmitifica las intenciones de estampas exóticas de cualquier forastero de viaje. «Es inútil – escribe la lectora hacia el final de la carta dirigiéndose a Arlt-: usted conserva el espíritu predispuesto, como buen porteño, contra nosotros, pero acuérdese que seremos siempre muy buenos y bravos entrerrianos». Además de sus aguafuertes, que siempre convocan a ser leídas por sí mismas, el libro acierta en una serie de fotografías a dos páginas que reflejan el raso horizonte de una ciudad entre aguas, con sus calles, comercios, el gran parque Urquiza y sus tranvías, en definitiva, una manera de complementar las crónicas viajeras que tuvieron a Arlt como observador notable y para nada concesivo en otra ciudad, igual de urbana, aunque no porteña. Fuente: 

Leer también >>  "Fue un crimen de lesa humanidad"

Agencia Telam 19/10/2015

Las Aguafuertes de Roberto Arlt en su paso por Paraná
4.3 (85.18%) 533 voto[s]

Por favor, apóyanos compartiendo en tus redes sociales.

Deja un comentario

Cerrar menú