La institución que une el campo con la ciudad

Aunque en la producción agropecuaria hoy se emplean drones, satélites y tractores a control remoto, hasta mediados del siglo XIX esta actividad dependió básicamente del dominio de algunos pocos factores elementales: la tierra, el agua, el sol, las semillas y los animales. Fue en la segunda mitad del siglo XIX cuando el campo argentino comenzó su transformación. En aquel momento nació la Sociedad Rural Argentina (SRA). Y un día después de que el país cumpliera dos siglos, la SRA festeja 150 años de vida.

A la vez espectador y actor de tres cuartas partes de la historia del país, esta institución nacida el 10 de julio de 1866 celebra su aniversario con una agenda especial en la que se destaca el «Día de campo»: una convocatoria en el predio ferial de Palermo, con entrada libre y gratuita, para celebrar el aniversario. Desfiles de aperos y carruajes, campeonatos de truco, un patio de comidas regionales y grupos folclóricos son sólo algunas de las atracciones programadas para hoy. 

Primera exposición rural, realizada en 1875 en un terreno de la calle Florida – Foto Diario La Nación Enclavado en el corazón de Buenos Aires y escenario de la tradicional Exposición Rural, el predio ferial de Palermo ha sido el punto histórico de encuentro entre el campo y la ciudad. Desde esa primera exposición en Palermo, en 1878, se convirtió inmediatamente en uno de los paseos más populares de Buenos Aires y en lugar de encuentro de toda la sociedad. «Para el trabajador, la Exposición Rural representaba la posibilidad de «vivir el campo»: ver paisanos atendiendo sus faenas, sentir los olores rurales y admirar los animales», explica el historiador Daniel Balmaceda. Cuenta además que antes de instalarse en Palermo, la Exposición Rural se celebró durante tres ediciones consecutivas a partir de 1875 en un predio situado en Florida entre Córdoba y Paraguay. «Una nota de color de aquella primera edición: un toro se escapó del predio y se fue corriendo por Florida hacia Retiro». Hoy, con actividades desde las 10.30 y hasta las 17.30, el «Día de campo» comenzará con la celebración de una misa en el Pabellón 8. Luego habrá carreras de sortija, tropillas, polca de la silla, destrezas de pato, desfiles y números musicales. Se podrá jugar al tejo, la taba y la herradura, y habrá partidos de truco y de sapo con premios para los ganadores. Además, en un patio de comidas se ofrecerán platos típicos de las distintas regiones del país: del Norte, el Litoral, Cuyo, la región pampeana y la Patagonia. El ingreso será por la av. Sarmiento 2698, y se suspende por lluvia. Innovación y tradición Aunque el «Día de campo» pondrá el foco en la celebración de algunas de las tradiciones rurales más inveteradas, Luis Miguel Etchevehere, presidente de la SRA, destaca el «ADN de futuro» inscripto en la institución desde su fundación. «El alambrado y el barco frigorífico, que permitió a nuestras carnes llegar a los mercados más alejados, fueron algunas de las innovaciones técnicas que se promovieron inicialmente», cuenta. Luego destacó el vínculo actual entre el agro y las últimas tecnologías. Como el caso de una impresora 3D que produce prótesis humanas en base a almidón de maíz. «Eso sale de un grano de maíz. A partir del maíz también se hacen CD, botellas plásticas biodegradables, telas de vestido, frazadas -dice-. Esto es el campo: dejó de ser sólo un sector de producción primaria.» Por la celebración del aniversario, la edición de este año de la Exposición Rural tendrá una duración extraordinaria de 11 jornadas: abrirá sus puertas del 16 al 31 de este mes. Tradicionalmente inaugurada por el presidente de la República, en los últimos 14 años esa costumbre quedó suspendida debido a la espinosa relación entre la SRA y el anterior gobierno. Para esta edición, en cambio, se espera la presencia del presidente Mauricio Macri. Lejos de la indiferencia, las tribunas de la pista central siempre sirvieron para medir los ánimos de los socios de la SRA: «La Exposición anual era el lugar de convergencia de productores de todo el país y el lugar en el que el campo sentía que podía ser escuchado; allí podía percibirse el «clima del campo». Como cuando en agosto de 1930, durante la segunda presidencia de Yrigoyen, fue abucheado el ministro de agricultura», recuerda Balmaceda. Como parte de los festejos, ya fueron celebrados 11 «asados federales» en distintas localidades del interior que sirvieron para reunir a productores, socios y autoridades. por Fernando J. de Aróstegui Fuente: 

Leer también >>  Tras los restos del mítico Santucho

Diario La Nación 10/7/2016

Por favor, apóyanos compartiendo en tus redes sociales.

Deja un comentario

Cerrar menú