La fuerza del volcán Copahue

En  estos días estuvimos  asistiendo a una nueva posibilidad de erupción del volcán Copahue, una montaña de poco menos de 2.000 metros de altura. Conocí el lugar  en 1981, haciendo un documental en la provincia del Neuquén y pude ver como se ponía en marcha un proyecto para generar energía alternativa, utilizando, a través de un ducto (un caño como de 15 pulgadas de diámetro, que fue metido en las entrañas del volcán a un poco menos de 1500 metros de profundidad) el  vapor que expulsaba, el mencionado volcán. Era la puesta en marcha del pozo geotérmico de Copahue, el único en la Argentina. Un pozo geotérmico, aprendí ese día, funciona como una gran pava puesta al fuego con agua y obviamente se produce vapor que se puede convertir en energía. 

                  Además es renovable. Es el  mismo principio de las calderas a vapor que se usaron para los ferrocarriles o la industria y las grúas, con la ventaja de que no hay que alimentarla con carbón o madera. En este caso se trata de una megacaldera de 15 por 20 kilómetros. El agua para mantener  llena esa pava es la nieve que se va filtrando por el cerro y se mete en las entrañas del volcán, que la calienta. Era tanta la fuerza del vapor producido aquel  día de 1981, que su silbido, al salir por el ducto se escuchaba claramente  desde la vecina  localidad de Caviahue, distante a 17 Kilómetros, por ruta, pero sólo a 10 kilómetros en línea recta. Sonaba como un avión de pasajeros, de los grandes, cuando acelera para despegar. El proyecto incluía (y  se logró) calefaccionar ambas localidades nombradas, con sus casas y calles, más la producción de energía eléctrica y motriz que se pudiera instalar   Datos técnicos En abril de 1988, en el campo geotérmico Copahue fue puesta en funcionamiento una central geotermoeléctrica piloto. Funciona mediante un ciclo binario utilizando isopentano como fluido de trabajo intermedio. La planta es portátil y fácilmente desmontable. Está emplazada a 2000 m.s.n.m. sobre la boca del pozo productor de vapor, ubicado a dos km de la localidad de Copahue.      La central tiene una potencia de 670 Kw nominales, entregando electricidad a la línea de 13,2 Kv Caviahue-Copahue y que es subsidiaria de la línea de 33 kv Caviahue-Loncopue de 50 km de largo que se une al sistema interconectado interprovincial de 132 kilovatios.    El esquema básico de funcionamiento de la planta es el siguiente: el vapor geotérmico que sale a 6,7 tn/hora y 171 grados centígrados, entra al precalentador y vaporiza el isopentano que, a su vez hace funcionar la turbina del generador a 3000 r.p.m. entregando 670 Kw. El isopentano continúa hasta el condensador donde es enfriado para reiniciar el ciclo.  Referencia de las fotografías: Con el fin del mes de mayo terminó la temporada de utilización de las termas de Copahue, famosas mundialmente por su capacidad curativa. Ya se están cerrando, en realidad tapiando, puertas y ventanas, de lugares para los baños terapéuticos o comercios y de las pocas casa particulares y hospedajes, porque en la ciudad no puede quedar nadie. Salvo un retén de Gendarmería. Esto se debe a que la cantidad de nieve que cae en invierno cubre absolutamente todos  los edificios hasta los techos, como lo muestra una de las imágenes.  En otra de las fotos de aquel día de 1981 se puede ver la salida de vapor por la punta del ducto. Ese chorro de vapor, por su fuerza, arroja nieve y piedras a más 50 metros. A un costado del chorro de vapor que sale por el ducto, un operario de la dirección de “Termas” de Neuquen, abriendo las esclusas. En el otro ángulo  el equipo de realización del documental, con una (hoy vieja) casetera sistema VHS que rato después se congeló. La cámara que sostiene MartínCabrera era una Ikegami de las ya en plaza no  debe de quedar ninguna. Con gorro de lana negro, pasamontaña y campera clarita, el autor de la nota y partícipe de aquella hermosa aventura. (esa camperita que obviamente tapaba más ropa de mucho abrigo, es la misma que me acompañó a Malvinas en 1982)    En otra imagen aparece el arquitecto Ricardo Bialous, director de “Termas” de la provincia ( bajo su rojísimo gorro polaco) montado a un vehículo con tracción a orugas y motor del Volkswagen conocido popularmente como “escarabajo” Volví varias veces al lugar porque la región (como explican los neuquinos y estoy de acuerdo), es el lugar de la Argentina en el que  ”a Dios se le dio por exagerar”, tanta es la belleza de ese valle rodeado de araucarias de hasta 300 años de edad, lagos y montañas nevadas y una serenidad que permite ponerse en paz y en armonía con el universo.  por Héctor H. Rodríguez Souza              

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