La estación Malabia sumará el nombre de Osvaldo Pugliese

En respuesta a una iniciativa de los vecinos y como un homenaje, la parada del subte B tendrá nombre compuesto.

El monumento al músico, cercano a la estación del subte – Foto Diario La Razón

El nombre del fallecido pianista, director y compositor de tango, Osvaldo Pugliese, será incorporado a la estación Malabia de la línea B de subtes. Según una ley aprobada por la Legislatura de la Ciudad, y en respuesta a la iniciativa de los vecinos, la estación ubicada en Villa Crespo ahora pasará a denominarse Malabia–Osvaldo Pugliese.
Si bien el texto original elaborado por los vecinos y canalizado por el diputado Raúl Puy proponía el reemplazo de la denominación Malabia por la de Pugliese, durante el tratamiento parlamentario se acordó una nomenclatura conjunta. Argumentaron que los nombres de las calles debían primar y no convenía “desorientar a los ciudadanos con la modificación”.

Así fue como llegaron a un acuerdo, de tal manera que se cumplió con la premisa de orientación y, al mismo tiempo, se satisfizo lo solicitado por un importante grupo de ciudadanos que, a pesar de la negativa recibida originalmente, han continuado manifestándose.
En este sentido, un grupo de vecinos del barrio donde vivió toda su vida el músico, se han movilizado hasta juntar más de 30.000 firmas que apoyaron la idea. “Este homenaje al Maestro Pugliese no sólo está referido hacia su persona, sino que apunta a fortalecer y estimular los sentimientos de identidad y pertenencia de todo Villa Crespo”, opinó Puy. Así, a metros de donde se erige el monumento, su memoria aflora también en la estación.

 

Multimedia: 

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La voz de Osvaldo Pugliese

Fuente: 

Diario La Nación 23/7/2010

Informacion Adicional: 

Quién fue Osvaldo Pugliese:

Pianista, director, compositor. (2 de diciembre de 1905 – 25 de julio de 1995) Nombre completo: Osvaldo Pedro Pugliese 
  
Su padre, Adolfo, obrero del calzado, intervenía como flautista aficionado en cuartetos de barrio que cultivaban el tango. Dos hermanos mayores tocaban violín: Vicente Salvador, «Fito», y Alberto Roque, más consecuente que el primero y por muchos años ligado a la música. A Osvaldo fue el padre quien le impartió las primeras lecciones de solfeo, y comenzó a balbucear con el violín también, pero pronto se inclinó por el piano, aunque don Adolfo tardó cierto tiempo en comprar el costoso instrumento. Tras formarse en conservatorios de la vecindad, a la edad de 15 años se inició profesionalmente en el llamado «Café de La Chancha», así bautizado por los parroquianos en alusión a la poca higiene del dueño.

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Poco después, ya en un conocido café del centro de Buenos Aires, integró el conjunto de la primera mujer bandoneonista que tuvo el tango, Francisca «Paquita» Bernardo. Ascendiendo en su carrera, Osvaldo se incorporó al cuarteto de Enrique Pollet, luego a la famosa orquesta de Roberto Firpo, y en 1927 ya era pianista de la orquesta del gran bandoneonista Pedro Maffia, de la que se desvinculó, junto al violinista Elvino Vardaro, para formar un conjunto a nombre de ambos, que se sabe fue de avanzada, pero del cual no han quedado grabaciones.

Vardaro-Pugliese debutaron en el café Nacional, para emprender luego una extensa gira por el interior del país. Los acompañaba como representante–gerente el poeta Eduardo Moreno, autor de la letra del tango «Recuerdo», el más célebre de los firmados por Pugliese, y también, propuesta por Moreno, la cancionista Malena de Toledo. La gira fue un fracaso económico, y Vardaro debió empeñar su arco «Sartoris» para pagar los pasajes de regreso.

Pugliese se asoció luego con otro violinista, Alfredo Gobbi, formando un conjunto, uno de cuyos bandeonistas era el jovencísimo Aníbal Troilo. Aquello duró pocos meses, tras lo cual formó su primer elenco propio al lograr la oportunidad de actuar en un par de locales. Posteriormente integró dos dúos, primero con Gobbi y luego con Vardaro, para actuar en emisoras de radio. En 1934, cuando el bandoneonista Pedro Laurenz -ex De Caro, como Maffia- formó orquesta, Pugliese ocupó el piano, ocasión en que escribió los primeros arreglos sobre un par de tangos, entre ellos «La beba», que le pertenece. En 1936 integró el conjunto del bandoneonista Miguel Caló, aún enrolado en la tendencia «decareana», y de esta manera fue encauzando sus ideas estéticas sobre el tango. Hasta 1938 formó Pugliese nuevas agrupaciones que no se consolidaron, e intentó sin éxito estructurar una cooperativa de trabajo, como expresión de sus ideas comunistas.

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Su definitiva proyección hacia el tango que pretendía se inició el 11 de agosto de 1939, al presentarse de nuevo en el café Nacional. Amadeo Mandarino era el cantor de su debutante orquesta. Luego de un tiempo rearmó el conjunto, ya con Augusto Gauthier como vocalista. Pugliese era director, pianista y arreglador de ese conjunto, que, esa vez sí, funcionaba como una cooperativa. Desde un café del barrio de Villa Crespo saltaron a la radio más importante del momento, El Mundo, gestándose una importante hinchada que los seguía, compuesta por fanáticos de su estilo y adeptos al Partido Comunista.

La continuidad en la labor le permitió afianzar su concepción, apoyado en el aporte de compañeros suyos como el contrabajista Aniceto Rossi, tan importante para darle el sentido rítmico que necesitaba. Fundamental fue el bandoneón de Osvaldo Ruggiero, quien permaneció junto a Pugliese hasta 1968, profundamente consustanciado con el director. Y otro tanto puede decirse del violinista Enrique Camerano, nacido -dijo alguien- para tocar con Pugliese. Este se afirmaba como el más fiel exponente del estilo decareano, pero con una rotunda marcación rítmica, atractiva para el bailarín sin por ello sacrificar calidad.

De suma importancia, para cuando su orquesta llegó al disco en 1943, fue la aparición de Roberto Chanel, cantor recio, de voz nasal y estilo «compadrito» que dejó 31 grabaciones. Buscando un vocalista contrastante, Pugliese incorporó luego a Alberto Morán, dramático y sensual, de rara aptitud para la media voz y perfecto acople con el acompañamiento orquestal. Su atractivo para las mujeres no fue igualado por ningún otro cantor. Quedaron de Morán 48 obras grabadas. Apenas 8 registró a su vez, entre 1949 y 1950, Jorge Vidal, otra de las voces importantes en la historia de esta orquesta. Entre los cantores posteriores sobresalieron, aunque con repertorios de irregular calidad, Jorge Maciel y Miguel Montero.

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Dentro de la década del ’40, Pugliese grabó algunos temas instrumentales propios con los que se anticipó a la vanguardia. Es el caso de «La yumba» (convertido en algo así como el himno de su orquesta), «Negracha» y «Malandraca». Por estos dos últimos se lo considera un precursor en el empleo de la síncopa y el contrapunto, adelantándose a Horacio Salgán y Astor Piazzolla. Otros importantes tangos que Pugliese escribió e interpretó son, ante todo, el mencionado «Recuerdo», y «La beba», «Adiós Bardi», «Recién», «Barro», «Una vez» y «El encopao».

Por años, la orquesta de Osvaldo Pugliese estuvo prohibida para la radiodifusión, como medida de censura política, pero ello no logró mermar su popularidad. 
 
Fuente: Todo Tango

Quién fue José Severo Feliciano Malabia:

Político y jurisconsulto argentino , nació en Chuquisaca el 15 de Mayo de 1787 y se doctoró en leyes en 1811. Participó del movimiento revolucionario del 25 de mayo de 1809, cuando cayó derrocado Ramón García de Pizarro. Después actuó como asesor letrado del Cabildo de Charcas y en 1816 fue elegido diputado para el Congreso de Tucumán, del cual fue presidente desde de julio de 1818 a noviembre de 1819. En el Congreso defendió la implantación de de la monarquía incaica, como los demás diputados del Alto Perú.. En 1823 fue designado secretario del general Las Heras para una misión ante el Virrey del Perú. En 1825 se marchó a Bolivia, en donde ocupó diversos cargos público, siguió actuando en la política bonaerense hasta su falleciemiento en  1849.
 

 

 

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