Jueces de la última dictadura, en el banquillo en Mendoza

Comenzó ayer en esta provincia el llamado «juicio a los jueces», funcionarios judiciales acusados de haber tenido participación en la última dictadura militar. Se estima que todo el proceso podría demorar dos años.

Para los organismos defensores de los derechos humanos se trata de un hecho sin precedente porque, por primera vez, se pone en el banquillo de los acusados a la parte civil: policías y militares, pero también fiscales y magistrados. Entre los principales imputados que enfrentan el juicio oral -en total son 41 personas-, se encuentran los ex camaristas Otilio Roque Romano -que se había fugado a Chile, fue extraditado y detenido-, Luis Miret, Guillermo Petra, Rolando Carrizo y Gabriel Guzzo. Todos señalados por no haber investigado denuncias de detenciones ilegales, desapariciones y asesinatos que terminaron afectando a más de 200 personas. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 inició ayer el debate -el cuarto de este tipo en la provincia-, en el salón de actos del palacio judicial provincial. En el interior había unas 100 personas y afuera, más de 300, entre representantes de organismos de derechos humanos y jóvenes militantes que entonaron cánticos contra los acusados. Un episodio ilustra la tensión que se vive en el ámbito judicial. Mientras el presidente del tribunal, Alejandro Waldo Piña -acompañado por Juan Antonio González Macías y Raúl Fourcade-, preguntaba a los acusados sus datos, Luis Miret le tomó una fotografía al fiscal de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, Jorge Auat, lo que fue interpretado como una intimidación y reprobado por los jueces. Asimismo, después de la presentación protocolar de 30 de los 41 imputados, el ex camarista Romano se despidió de la sala levantando sus brazos esposados, ante el aplauso de sus familiares, que les gritaban a él y a sus compañeros «héroes». Del otro lado, los gritos eran: «Asesinos, asesinos». EL LUNES SIGUE El resto de las presentaciones seguirán el lunes con la lectura de las causas y acusaciones correspondientes. Entre los funcionarios y demás invitados a presenciar el juicio estuvo Susana Trimarco, madre de la desaparecida Marita Verón. El abogado Pablo Salinas comentó a medios locales la importancia de este proceso. «Se trata del primero en la Argentina, y el segundo en el mundo después de Nuremberg. Es el juicio más grande en toda la historia judicial de Mendoza y el primero al Poder Judicial de la dictadura», explicó el letrado. Otro abogado querellante, Diego Lavado, comentó que se encontró con Romano tomando sol en la puerta de su departamento, en Chile. «Hoy está acá, esposado en una sala. Esto demuestra lo importante que es y lo rápido que se ha dado todo», dijo. La representante local de Madres de Plaza de Mayo, María Domínguez, también se hizo presente ayer en el debate. «Nunca soñamos que íbamos a ver esto con vida. Esperamos que se haga justicia», expresó. por Pablo Mannino Fuente: 

Leer también >>  Quieren que el chamamé sea patrimonio mundial

Diario La Nación 18/2/2014

Por favor, apóyanos compartiendo en tus redes sociales.

Deja un comentario

Cerrar menú