Huellas del primer fortín colonial

Restos de un barco sumergido en el río San Salvador serían del asentamiento que erigió Gaboto en 1527.

MONTEVIDEO.- Favorecidos por el hallazgo fortuito de dos submarinistas aficionados, un equipo de investigadores del Uruguay aseguran haber dado con el primer asentamiento colonial en el Río de la Plata, establecido en 1527 por el explorador italiano Sebastián Gaboto en el actual departamento de Soriano.

Según la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación del Uruguay, que ha puesto en marcha una investigación en la zona, se trata del fuerte San Salvador, ubicado en un puerto natural, cercano al estuario del río del mismo nombre.

Fue construido por Gaboto, que trabajaba al servicio de la corona española, ocho años antes de la primera fundación de Buenos Aires, en su recorrido río arriba por el Paraná en busca de la plata de Potosí.

«De forma accidental, dos buzos deportivos de Dolores se encontraron con una estructura náutica sumergida», explicó Alejo Cordero, uno de los expertos de la comisión.

Tras comunicárselo a las autoridades, en enero pasado, varios arqueólogos descubrieron bajo el agua componentes náuticos correspondientes a cabos y calabrotes de cáñamo y clavos de hierro forjado, según un informe del equipo de Cordero. También dieron con restos de contenedores cerámicos medianos, cuyas bases cónicas, cuerpo y boca representan una tipología característica de la estiba (carga) marítima para el siglo XVI, según agrega el documento.

Se cree que la embarcación, sumergida a unos 6 metros, pudo tener 20 metros de eslora y 5 de manga.

El principal obstáculo han sido las aguas turbias del río San Salvador, que obligan a trabajar a tientas y a usar referencias en la superficie, como boyas. Paradójicamente, esas aguas marrones tienen también sus ventajas: favorecen la conservación de los barcos sumergidos, pues los sedimentos impiden el paso de la luz, lo que limita bastante la presencia de organismos vivos que los destruyen.

Al salir del agua para realizar las primeras inspecciones en tierra, los arqueólogos se toparon con una ocupación prehispánica muy desarrollada, del 1000 al 1400, con cerámicas de tres fases culturales diferenciadas del período precolombino y cuatro enterramientos guaraníes con sus urnas.

A metros de allí, identificaron también una cerámica de pasta indígena, pero con tecnología occidental, de torno, traída por los europeos, según explica Cordero. Por último, hallaron una estructura arquitectónica de ladrillo, piedra y argamasa, prueba de que hubo un momento de ocupación occidental de la primera mitad del siglo XVI.

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En San Salvador, Gaboto dejó dos embarcaciones y una docena de hombres durante casi dos años, hasta que en 1529 regresó a España.

Tras permanecer abandonado el fuerte durante medio siglo, Juan Ortiz de Zárate fundó en ese territorio, en 1574, la ciudad de San Salvador, donde está la actual Dolores.

Este descubrimiento podría toparse con la suspicacia argentina, pues arqueólogos locales recuperan desde hace años restos del fuerte Sancti Spiritu, construido también en 1527 por la expedición de Gaboto y que algunos señalan como el primer asentamiento colonial europeo en el Río de la Plata.

El uruguayo José López Mazz, ex director del Departamento de Arqueología de la Universidad de la República, dijo: «El primer lugar que se fundó fue San Salvador y, desde allí, Gaboto fundó Sancti Spiritu».

Alejandra Ottati, colega de Cordero, confesó que aún no pueden asegurar que hayan dado con el lugar exacto y que están tratando de reunir el mayor número de crónicas y hallazgos materiales para confirmar esa teoría.

La expedición de Sebastián Gaboto
En abril de 1526, el nuevo piloto mayor del Reino de Castilla, Sebastián Gaboto, zarpó hacia islas del Pacífico en busca de mercaderías. Pero a la altura de Brasil, una de sus naves naufragó y la tripulación debió desembarcar en la isla Santa Catalina. Allí, sobrevivientes de la expedición de Solís le relataron al marino historias sobre tierras ricas en plata accesibles por los ríos Paraná y Paraguay. Gaboto navegó así hasta el puerto de Colonia y, por el río Uruguay, hasta el río San Salvador, donde habría ordenado construir un fuerte. Luego, siguió por el río Paraná hasta su unión con el Carcarañá, donde erigió el fuerte de Sancti Spiritu. La expedición lo llevó hasta Asunción, donde obtuvo de los indígenas objetos de oro y plata. Ataques indígenas a los dos fuertes forzaron a los españoles a regresar a su tierra pocos años más tarde.

por Raúl Cortés

Fuente: 

Diario La Nación 4/3/2011

Informacion Adicional: 

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QUIEN FUE SEBASTIAN GABOTO (c.1476-1557)

Nacido en Venecia.
Explorador de los ríos y del área del Río de Plata. vivió por un largo tiempo en Inglaterra.

Acompañó a su padre, Juan Gaboto, en el viaje donde descubrió la costa de América del Norte; realizó otros viajes en la misma dirección.

En 1518 aceptó el ofrecimiento de ser piloto mayor de España; en 1526 Gaboto preparó una expedición para continuar con la de García Jofré de Loaysa, que el año anterior había navegado a través del estrecho de Magallanes en dirección a las Molucas; tanto Carlos V como los mercaderes sevillanos estaban ansiosos en fortalecer la influencia de España en las islas Molucas y de explotar su comercio de especias.

Partió de España con cuatro barcos y doscientos cincuenta hombres, Gaboto llegó a la costa brasileña, donde encontró a los sobrevivientes de la expedición de Solís y escuchó crecientes rumores de que podría existir plata en el interior del continente (basándose en la existencia del Imperio Inca en los Andes); contando con escasas provisiones para el viaje transpacífico planeado y en busca de riquezas para el Rey así como también de favor real para sí mismo, abandonó a su suerte a varios oficiales rebeldes a lo largo de la costa brasileña y en abril de 1527 entró al Río de la Plata para continuar su exploración.

Debió enfrentarse con penurias y con hostilidades por parte de los indios; naufragó la embarcación que había sido enviada al río Uruguay, perecieron muchos miembros de la tripulación y se construyó un pequeño fuerte en la costa uruguaya que fue luego abandonado; navegó por el Paraná aguas arriba, construyendo la primera base europea en Argentina, en Sancti Spiritus, donde el Carcarañá desemboca en el Paraná (aproximadamente a cuarenta y ocho Km. al norte de la actual ciudad de Rosario); permaneció allí durante dos años enviando expediciones exploratorias; se descubrieron y exploraron los ríos Paraguay y Pilcomayo.

Continuó recibiendo nuevos rumores sobre la existencia de plata ya que las primeras pruebas reales del Imperio Inca llegaban a España; Gaboto fue encontrado por Diego García quien también había sido enviado para apoyar el poder español en las Molucas, pero fue apartado; luego de algunos desacuerdos preliminares, ambos capitanes se unieron en la exploración del área; el capitán Francisco César fue enviado en la búsqueda final de la ruta hacia el reino de la plata y regresó con las manos vacías.

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Gaboto y García regresaron a la costa, dejando su fuerte en ruinas (había sido previamente destruido por los indios) como señal para futuros conquistadores, quienes luego habrían de conocer dicho fuerte como la Torre de Gaboto. De regreso en España en 1530 en busca de permiso y apoyo para colonizar la Argentina, que serviría como base para conducir una más extensa y exitosa búsqueda del fabuloso imperio del oeste, Gaboto no tuvo suerte: la Corona ya había otorgado una concesión a Francisco Pizarro y a su compañero Diego de Almagro para ir a conquistar el imperio Inca por la ruta de Panamá-Pacifico, y los oficiales españoles disidentes que habían sido abandonados en Brasil habían regresado a España para entablar demandas contra él; exiliado en el norte de África por corto tiempo, Gaboto fue llamado a regresar a España en 1533 para reasumir sus funciones de piloto mayor del Reino.

Prefiriendo retornar a Inglaterra, en 1549 ya se encontraba nuevamente cumpliendo servicios para la Corona británica, actividad que continuó hasta su muerte, y durante la cual su interés especial recayó en aventuras comerciales en el Báltico. Los tres años que Gaboto pasó en el Río de la Plata dejaron su huella: el río adquirió su denominación actual en razón de la esperanza que lo había llevado allí: encontrar plata y, en realidad, el término «Argentina» no es sino la expresión de esa misma esperanza; él había establecido la primera base española en la Argentina; algunos de sus hombres -aparentemente de la expedición de César- lograron finalmente llegar a Chile a través de la cordillera, hallando algunos de los conquistadores del Pertí, el primer encuentro de las dos corrientes colonizadoras de la Argentina, y habían regresado a contar los relatos que dieron origen a la leyenda de la Ciudad de los Césares, que estimuló durante siglos a los exploradores de Argentina a avanzar más allá de sus fronteras.

Fuente: www.odonnell-historia.com.ar

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