Goya en el Museo Larreta

La exposición de 60 grabados del artista, pertenecientes a diversas series, forma parte de la celebración de los 50 años del museo.

En su edición del 6 de febrero de 1779, el Diario de Madrid anunció la puesta en venta de “una colección de estampas de asuntos caprichosos, inventadas y grabadas al agua fuerte (sic), por Don Francisco de Goya”. Los interesados podían dirigirse a la Calle del Desengaño Nº 1 donde, además de licores y perfumes, vendían auténticos grabados del artista que, esta vez, no había trabajado por pedido de la corte –como era común por entonces– sino que se había permitido mostrar “una serie de extravagancias y desaciertos que son comunes en toda sociedad civil”. A la Inquisición no le causaron gracia esos dibujitos que ridiculizaban por igual la religión, los gobernantes y la burguesía. Así que los sacó de la venta. En 1803, para que su trabajo no fuera comido por las fauces bienpensantes, Goya le cedió las 80 láminas al rey, que fueron depositadas en la Real Calcografía, a salvo. Sólo se volvieron a exhibir en 1855.Varios de esos grabados se exponen a partir de hoy a las 12 en el Museo de Arte Español Enrique Larreta como parte de la muestra Impresiones Eternas, junto a otros de las series “Desastres de la guerra”, “Tauromaquia” y “Disparates”, que el artista aragonés realizó entre 1810 y 1823. De este modo, además, la institución celebra sus 50 años. La muestra se complementa con charlas y un ciclo de cine. Esta información se puede consultar en <www.museolarreta.buenosaires.gob.ar>. Francisco de Goya y Lucientes nació en Fuentedetodos, un pueblo de Zaragoza, en 1746 y murió en Madrid en 1828. “Amigo de intelectuales y comprometido con los ideales de la Ilustración, fue testigo de las grandes transformaciones políticas, sociales y culturales de España. Si bien su condición de pintor de cámara del rey le permitió estar en contacto con la aristocracia y altos funcionarios, jamás dejó de impregnarse de cultura popular”, comenta la curadora Patricia Nobilia mientras recorre las habitaciones del museo, cada una dedicada a una serie. La tensión a la que Nobilia se refiere y la brillante factura de la técnica del grabado –que Goya investigó como manera de contrarrestar la unicidad de la obra de arte– se advierten a lo largo de estas 60 obras, que en su mayoría forman parte del patrimonio del museo. También se incluyen cuatro grabados que el artista realizó entre 1778 y 1782 que reproducen obras de Diego Velázquez. Los Disparates (plagados de imágenes oníricas que recién en el siglo XX recobraría el surrealismo), los Caprichos (críticos y mordaces, como el grabado El sueño de razón produce monstruos) e inclusive la serie de Tauromaquias (madre de las obras taurinas de Picasso) tienen una vigencia asombrosa. Sin embargo, es en los Desastres de la Guerra (referidos a la independencia española y la avanzada del ejército francés) donde el presente resulta más perturbador. “¿Para qué pinta usted esas barbaridades de los hombres?”, le preguntó su criado. “Para decir eternamente a los hombres que no sean bárbaros”, respondió Goya, que sigue diciendo.  Fuente: 

Leer también >>  Marita Lorenz contó detalles sobre la vida sexual de Fidel Castro

 Diario Tiempo Argentino 20/10/2012

Goya en el Museo Larreta
4.4 (87.76%) 343 votos

Por favor, apóyanos compartiendo en tus redes sociales.

Deja un comentario

Cerrar menú