El nuevo feriado, un puntapié para otro bicentenario

El 20 de noviembre habrá un acto presidencial en San Pedro; fiesta local por el Día de la Soberanía.

El recuerdo del combate en Vuelta de Obligado no quedará sólo en la instauración de un nuevo feriado el 20 de noviembre. Ese día, la presidenta Cristina Kirchner inaugurará un monumento dedicado a Juan Manuel de Rosas, figura que siempre despierta reacciones contrapuestas.

La Casa Rosada está decidida a impulsar la conmemoración de esa batalla de 1845 contra escuadras navales británicas y francesas, con el entonces gobernador de Buenos Aires como ícono central del Día de la Soberanía. Pero también dará fuerza a la fecha con un «bicentenario bis», otra megaconcentración callejera que ocupará diez días la zona cercana a Canal 7.

Se dividirá así la conmemoración en dos ejes. Por un lado, la reivindicación del caudillo bonaerense con un acto central en San Pedro, escenario del combate, y por otro, se buscará una réplica popular de lo ocurrido en mayo pasado.

La Secretaría General de la Presidencia encargó el monumento al artista plástico Rogelio Polesello, de reconocida trayectoria desde hace más de 40 años, pero la obra tendrá un carácter muy figurativo, con una escultura de hierro de Rosas de más de tres metros, de 536 kg, rodeada por columnas armadas con 860 gigantescos eslabones de cadenas. Representará la forma en que se detuvo a las naves extranjeras y dejará en el centro de la escena a Rosas. No hubo presentación de diversas propuestas, sino que se realizó una contratación directa, tal cual se consignó en el pliego oficial.

En la contratación se dejó constancia de que no había mucho espacio para la experimentación artística: «La obra deberá poseer una magnitud de relevancia, destacando mediante la simbología utilizada el hecho histórico conmemorado».

La anterior estatua en honor a Rosas fue inaugurada por Carlos Menem en 1999, en la plaza de Avenida del Libertador y Sarmiento.

De nuevo a las calles

Más allá del homenaje a quien siete años después del combate de Vuelta de Obligado sería vencido finalmente por Justo José de Urquiza en Caseros, el Gobierno se prepara con todo para celebrar el nuevo feriado antes de que éste sea aprobado por el Congreso. Con un presupuesto de 6.400.000 pesos, se hará una nueva iluminación de la Casa Rosada, que, a modo de autorregalo, comprará además un nuevo helicóptero, un Sikorsky 76C, para reemplazar al modelo 76A denominado H01.

Leer también >>  El cementerio de la Recoleta cobrará la entrada a los turistas extranjeros

Aunque la apuesta fuerte será la creación de Tecnópolis. Se trata de una exposición de avances científicos y recitales populares que tendrá similares características a lo vivido en mayo pasado, pero en versión extendida. El Bicentenario I ocupó cinco jornadas. Ahora, la fiesta durará entre el 19 y el 28 de noviembre próximos, con stands colocados entre el parque Thays y Canal 7, frente al cual se instalará el escenario central. De esa manera, quedará cerrado el tránsito por al menos diez días en una de las principales arterias porteñas. También estaría afectada la Avenida del Libertador.

La excusa será la celebración de los 200 años del momento que el Gobierno enfoca como el nacimiento de la soberanía nacional.

por Daniel Gallo
 

Difunden documentos inéditos sobre cómo se preparó el combate de la Vuelta de Obligado 16/09/10

Aportan detalles de la estrategia defensiva con la que se enfrentó a las flotas europeas.

Más de 120 cartas y notas inéditas sobre la batalla de la Vuelta de Obligado –muchas de ellas firmadas por el general Lucio N. Mansilla y sus comandantes– salieron a la luz después de 165 años, difundidas por la Dirección de Cultura de la Municipalidad de San Pedro (Buenos Aires). Los documentos, que estaban depositados en el Museo y Archivo histórico Municipal “Gregorio Chervo” de San Nicolás, permiten conocer importantes detalles de la logística previa al combate .

Esta batalla, librada el 20 de noviembre de 1845, se inscribe en la llamada guerra del Paraná (ver “Una epopeya…” ). Ante el avance aguas arriba de las flotas inglesa y francesa, Juan Manuel de Rosas, al frente de la Confederación Argentina, ordenó a su cuñado, el general Lucio N. Mansilla, que instalara baterías costeras artilladas para frenar los barcos.

En julio de ese año, Mansilla comenzó a pedir hombres y provisiones al juez de paz de San Nicolás , que entonces tenía funciones políticas muy diferentes de las actuales. La correspondencia continuó hasta diciembre, también firmada por los comandantes Juan José Obligado, Francisco Crespo y Juan Antonio Garretón, el coronel José María Cortina y el primer edecán de Rosas, Antonino Reyes.

Ese juzgado conservó las comunicaciones, que traspasó al museo nicoleño. Hace pocos días, el director de Cultura de San Pedro, José Luis Aguilar, se enteró de que existirían papeles relacionados con el combate, y se comunicó con su par de San Nicolás, Mirta Chervo. El asombro fue enorme cuando Aguilar y sus colaboradores se encontraron con unas 120 cartas escritas a pluma, en perfecto estado de conservación .

Leer también >>  Los pioneros del tablero

“Mansilla y sus comandantes emitían correspondencia hacia Buenos Aires, que fue quedando en los museos porteños; es la que conoce la historia oficial. Pero también generaban correspondencia hacia el Juzgado de Paz de San Nicolás, al que pedían elementos e insumos”, cuenta el funcionario sampedrino.

Los documentos permiten conocer cómo se montó el dispositivo de defensa en el Paso del Tonelero, cerca del arroyo Las Hermanas, en Ramallo. Allí había ordenado Mansilla extender de orilla a orilla las tres cadenas con las que pretendía frenar a la escuadra invasora. Pero una fuerte tormenta desarmó la instalación, por lo que se eligió un nuevo lugar.

Éste fue la Vuelta de Obligado, un recodo donde el Paraná se angostaba a 700 metros, a 18 kilómetros al norte de San Pedro. Las cartas difundidas ahora revelan la existencia de portillones (puestos de control) en los caminos de acceso a los puntos de combate, y la obligatoriedad de permisos especiales para acceder a ellos. Funcionaban como un mecanismo “antiespías”, para evitar también el paso de unitarios.

Algunas misivas piden el envío de caballos “para consumo de los indios amigos”, lo que confirma la colaboración de los querandíes en la campaña . En otras, los militares se comprometen a restituir los animales de tiro y otros implementos confiscados a la población. Las cartas del 21 y 22 de noviembre ordenan buscar y llevar de regreso a los hombres dispersos tras la derrota.

Las copias de unas 80 cartas, con su transcripción realizada por Silvina Carro, podrán verse hasta el domingo en la Municipalidad de San Pedro. Es el prólogo de “Correo de la Batalla”, una muestra gigantografiada a inaugurarse el 20 de noviembre en el Parque Histórico Natural de Vuelta de Obligado, frente al museo del sitio.

por Sibila Camps


Una epopeya argentina – 16/9/2010
por Pacho O’Donnell

El combate de la “Vuelta de Obligado” fue una gran epopeya argentina que aún espera su completa reivindicación. Haber propuesto el 20 de noviembre como feriado nacional es, sin duda, un avance en ese sentido. Las dos más grandes potencias económicas, políticas y bélicas de la época, Inglaterra y Francia, aliadas en sus apetencias imperiales, decidieron ampliar sus mercados más allá de lo marítimo y, a favor del invento de los barcos a vapor, pudieron internarse en los ríos en busca de mercados en el interior de los continentes.

Leer también >>  El misterio de la fragata que se "desintegró" en 1813 en Alaska

Se propusieron navegar por el río Paraná para llegar hasta las provincias litorales argentinas, el Paraguay y el sur del Brasil. La evidencia de que sus propósitos supuestamente humanitarios encubrían la codicia comercial era que detrás de los barcos de guerra iban casi cien barcos mercantes.

Los europeos también tenían el propósito de segregar Misiones, Corrientes y Entre Ríos para dar nacimiento a un país independiente, la “República de la Mesopotamia”. Venían de conquistar China en la llamada “Guerra del opio” y sus naves estaban armadas con lo más avanzado de la época. La invasión contó con la colaboración de los unitarios exiliados en Montevideo y de los que constituían la “quinta columna” en Argentina.

Rosas tenía un elevado sentido del patriotismo y de la soberanía y se dispuso a darles batalla a pesar de la inmensa diferencia en armamento y en experiencia de sus combatientes. El jefe de las fuerzas argentinas fue Lucio N. Mansilla, quien dispuso que en el lugar más estrecho del Paraná, en la “Vuelta de Obligado”, se tendieran tres cadenas a lo ancho para impedir o dificultar el paso de la armada atacante y armó cuatro baterías con los cañoncitos y los escasos proyectiles de que disponía.

Los atacantes lograron trasponer las defensas en Obligado pero fueron acosados desde las orillas del río por los aguerridos defensores que les producen tantas bajas humanas y tantos deterioros en sus barcos que finalmente se ven obligados a capitular.

Un emocionado José de San Martín escribió entonces a Tomás Guido que Obligado “había sido tan importante como las jornadas de Mayo para nuestra independencia” y al morir legó su sable libertador a Rosas por su defensa de la soberanía.

 

Fuente: 

Diario La Nación 16/9/2010

Por favor, apóyanos compartiendo en tus redes sociales.

Deja un comentario

Cerrar menú