El manuscrito más importante de la biología, en disputa

Es el documento en el que Mendel detalló sus experimentos, origen de la genética moderna.

El manuscrito más importante de la historia de la biología moderna, que estaba perdido desde hacía mucho tiempo, reapareció en medio de una gran disputa sobre su titularidad. El documento contiene los pasos que siguió Gregor Mendel en sus experimentos con guisantes y de los que dedujo las leyes de la herencia y estableció las bases de la genética moderna.

Mendel leyó el manuscrito en 1865 en dos reuniones de la Sociedad de Historia Natural, de Brünn (hoy, Brno). Era monje agustino, luego abad, de la Abadía de St. Thomas en Brno, República Checa. El documento fue publicado al año siguiente en la revista de la sociedad, pero el trabajo de Mendel pasó inadvertido durante casi toda su vida. Recién 16 años después de su muerte otros científicos redescubrieron las leyes de Mendel.

Leyes de Mendel

Leyes de Mendel

El manuscrito original, en inglés, llamado Experimentos de h ibridación en plantas, pasó una larga época de oscuridad. «Es el documento científico más relevante del siglo XIX -dijo Robert C. Olby, historiador de ciencias de la Universidad de Pittsburgh-. No existe nada parecido en cuanto al diseño y la interpretación de un experimento. No tiene precio.»

Pero la Sociedad de Historia Natural lo descartó en 1911 y, por suerte, lo rescató una maestra de secundaria que lo encontró en un cesto de basura de la biblioteca de la sociedad. Se volvió a incorporar a los archivos de la biblioteca, pero durante la ocupación alemana de Checoslovaquia pasó un tiempo en el maletín de un profesor alemán de botánica a cargo de la sociedad. En 1945, el manuscrito desapareció casi medio siglo.

Los primeros que volvieron a oír sobre el manuscrito fueron descendientes de las dos hermanas de Mendel, Verónica y Theresia. La familia se había mudado a Alemania occidental tras la Segunda Guerra.

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Después de 1988, Erich Richter, descendiente de Mendel conocido como padre Clemens, también monje agustino, les dijo a otros familiares que tenía el manuscrito. Se lo había mandado un monje de Praga y quería ponerlo legalmente en posesión de la familia. En 2001, ocho integrantes ya mayores de la familia, incluido Clemens, formaron una empresa para preservar el documento como un tesoro cultural alemán. Colocaron el manuscrito en una caja de seguridad en un banco de Darmstadt, Alemania.

La doctora María Schmidt, una descendiente de Verónica Mendel e integrante de la empresa familiar, dijo que el padre Clemens había cambiado de opinión sobre la titularidad del manuscrito luego de que el padre Dominic de Viena, responsable de los agustinos del sur de Alemania y Austria, exigiera la entrega del documento a la orden religiosa. «Presionaron mucho a Clemens -aseguró Schmidt-. Lo amenazaron con expulsarlo del claustro.»

El padre Dominic dijo que Clemens había recibido el manuscrito «para custodiarlo como monje agustino». Aseguró que no había pertenecido a la Sociedad de Historia Natural de Brno, sino que el impresor se lo habría enviado a Mendel con la primera prueba de galera y que, desde entonces, había sido de la orden.

El padre Clemens cambió su historia y empezó a decir que el manuscrito siempre había pertenecido a los agustinos, indicó William Taeusch, esposo de Schmidt. El 9 de mayo pasado, algunos familiares se lo entregaron a Clemens y los agustinos lo depositaron en la firma legal Wahlert, en Stuttgart, donde permanecerá hasta que se resuelva su titularidad.

 

Fuente: 

Diario La Nación 3/6/2010

Informacion Adicional: 

Quién fue Gregor Mendel:

(Johann Gregor Mendel; Heizendorf, hoy Hyncice, actual República Checa, 1822 – Brünn, hoy Brno, id., 1884) Biólogo austriaco. Su padre era veterano de las guerras napoleónicas y su madre, la hija de un jardinero. Tras una infancia marcada por la pobreza y las penalidades, en 1843 Johann Gregor Mendel ingresó en el monasterio agustino de Königskloster, cercano a Brünn, donde tomó el nombre de Gregor y fue ordenado sacerdote en 1847. Residió en la abadía de Santo Tomás (Brünn) y, para poder seguir la carrera docente, fue enviado a Viena, donde se doctoró en matemáticas y ciencias (1851).

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En 1854 Mendel se convirtió en profesor suplente de la Real Escuela de Brünn, y en 1868 fue nombrado abad del monasterio, a raíz de lo cual abandonó de forma definitiva la investigación científica y se dedicó en exclusiva a las tareas propias de su función.

El núcleo de sus trabajos –que comenzó en el año 1856 a partir de experimentos de cruzamientos con guisantes efectuados en el jardín del monasterio– le permitió descubrir las tres leyes de la herencia o leyes de Mendel, gracias a las cuales es posible describir los mecanismos de la herencia y que fueron explicadas con posterioridad por el padre de la genética experimental moderna, el biólogo estadounidense Thomas Hunt Morgan (1866-1945).

En el siglo XVIII se había desarrollado ya una serie de importantes estudios acerca de hibridación vegetal, entre los que destacaron los llevados a cabo por Kölreuter, W. Herbert, C. C. Sprengel y A. Knight, y ya en el siglo XIX, los de Gärtner y Sageret (1825). La culminación de todos estos trabajos corrió a cargo, por un lado, de Ch. Naudin (1815-1899) y, por el otro, de Gregor Mendel, quien llegó más lejos que Naudin.

Las tres leyes descubiertas por Mendel se enuncian como sigue: según la primera, cuando se cruzan dos variedades puras de una misma especie, los descendientes son todos iguales y pueden parecerse a uno u otro progenitor o a ninguno de ellos; la segunda afirma que, al cruzar entre sí los híbridos de la segunda generación, los descendientes se dividen en cuatro partes, de las cuales una se parece a su abuela, otra a su abuelo y las dos restantes a sus progenitores; por último, la tercera ley concluye que, en el caso de que las dos variedades de partida difieran entre sí en dos o más caracteres, cada uno de ellos se transmite de acuerdo con la primera ley con independencia de los demás.

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Para realizar sus trabajos, Mendel no eligió especies, sino razas autofecundas bien establecidas de la especie Pisum sativum. La primera fase del experimento consistió en la obtención, mediante cultivos convencionales previos, de líneas puras constantes y en recoger de manera metódica parte de las semillas producidas por cada planta. A continuación cruzó estas estirpes, dos a dos, mediante la técnica de polinización artificial. De este modo era posible combinar, de dos en dos, variedades distintas que presentan diferencias muy precisas entre sí (semillas lisas-semillas arrugadas; flores blancas-flores coloreadas, etc.).

El análisis de los resultados obtenidos permitió a Mendel concluir que mediante el cruzamiento de razas que difieren al menos en dos caracteres, pueden crearse nuevas razas estables (combinaciones nuevas homocigóticas). Pese a que remitió sus trabajos con guisantes a la máxima autoridad de su época en temas de biología, W. von Nägeli, sus investigaciones no obtuvieron el reconocimiento hasta el redescubrimiento de las leyes de la herencia por parte de H. de Vries, C. E. Correns y E. Tschernack von Seysenegg, quienes, con más de treinta años de retraso, y después de haber revisado la mayor parte de la literatura existente sobre el particular, atribuyeron a Johan G. Mendel la prioridad del descubrimiento.

Fuente: www.biografiasyvidas.com 
     
     
    
 

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