El hijo de Urondo declaró en el juicio a represores

Recordó los últimos días que pasó con el poeta que militaba en Montoneros antes de que viajara a Mendoza. La participación del D2.

A los 53 años de edad, Javier, uno de los hijos de Francisco Paco Urondo, revivió ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de Mendoza los días previos a la muerte de su padre durante la última dictadura militar.

En una nueva jornada del juicio por delitos de lesa humanidad que se sigue en Mendoza contra represores, el hijo del periodista, poeta y escritor fue el único testigo que declaró.

Ayer, el hombre viajó desde Buenos Aires para detallar los últimos momentos que pasó junto a su padre antes de su partida a Mendoza, en lo que consideró «una de las tantas malas decisiones que se tomaron en la organización», en alusión a la agrupación Montoneros, en la que Urondo militaba.

Si bien no era lo estipulado originalmente por el tribunal presidido por Juan Antonio González Macías, a pedido de la querella se alteró el orden para que pudiera brindar su testimonio. Es que recién hoy estaba previsto que comenzaran a desfilar los testigos de cada causa en particular.

Junto a la muerte de Urondo se juzga la desaparición de su pareja, Alicia Raboy. El hecho se produjo en Guaymallén el 17 de junio de 1976 y tiene a varios acusados. Por la muerte de Urondo están señalados Celustiano Lucero y Luis Rodríguez. En tanto, por la muerte del poeta y, además, por el secuestro de Raboy, son juzgados Tamer Yapur, Juan Agustín Oyarzábal y Eduardo Smaha.

Aquel día, viajaban en el Renault 6 con la hija de ambos, Ángela, que tenía casi un año, y los acompañaba René Ahualli, la única sobreviviente.

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Urondo falleció producto de una contusión encéfalo craneana provocada por un golpe con la culata de un arma, en tanto Raboy fue detenida y engrosa la lista de desaparecidos.

Como elemento de prueba se incluyó en el expediente la declaración de un ex jefe del D2, Pedro Sánchez Camargo. El comisario, ya fallecido, dio detalles ante la Justicia Federal en abril de 1987 y en su testimonio relató el modo de proceder del organismo, detalló los movimientos que se efectuaban junto al Ejército y estableció la responsabilidad del Consejo de Guerra impartiendo las órdenes.

Además, en la extensa exposición, señaló a dos de los acusados actualmente como el personal de enlace entre el D2 y las Fuerzas Armadas.

«Había una terminología para indicar dónde se llevaría a cabo el procedimiento y una comisión integrada por personal de ejército y personal de mi dependencia: estuvieron Smaha y Fernández y fueron a San Luis. Se hacía inteligencia en los tres lugares de Cuyo», consta en la declaración del ex jefe del D2.

Para Pablo Salinas, uno de los abogados querellantes, «esa declaración incrimina aún más a todos los integrantes del D2».

El testimonio

Durante dos horas, Javier Urondo declaró ante el tribunal. Sus palabras, más que aportar detalles de lo sucedido esa fatídica noche, eran las palabras de un hijo recordando a su padre y tuvieron una fuerte carga sentimental.

Entre sus dichos, Javier cuestionó la decisión de Montoneros de enviar a Paco a la provincia: «Él tuvo problemas dentro de la organización y creo que parte de la sanción fue el traslado. Tuvimos una larga despedida; quería que almorzáramos todos los días, ya creía que se le acortaban los tiempos», reseñó.

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Según los comentarios que recogió a lo largo del tiempo «había sido enviado para reconstruir la estructura de militancia. Fue una decisión el traslado y él la acató» y reiteró: «Una de las malas decisiones».

Entre otros detalles, Javier dio cuentas de los pergaminos de su padre. Francisco Urondo trabajó junto a Juan Gelman, escribió poesía, cuentos, obras de teatro y novelas. Pasó por la TV y dio forma a guiones de películas.

por Gonzalo Villatoro

Fuente: 

Diario Los Andes 27/1/2011

Informacion Adicional: 

Quién es Francisco Urondo:

Nació en Santa Fe en 1930. Poeta, periodista, académico y militante político, Paco Urondo dio su vida lunchando por el ideal de una sociedad más justa. «No hubo abismos entre experiencia y poesía para Urondo.» –dice Juan Gelman– «corregía mucho sus poemas, pero supo que el único modo verdadero que un poeta tiene de corregir su obra es corregirse a sí mismo, buscar los caminos que van del misterio de la lengua al misterio de la gente. Paco fue entendido en eso y sus poemas quedarán para siempre en el espacio enigmático del encuentro del lector con su palabra. Fue –es– uno de los poetas en lengua castellana que con más valor y lucidez, y menos autocomplacencia, luchó con y contra la imposibilidad de la escritura. También luchó con y contra un sistema social encarnizado en crear sufrimiento.»
   Su obra poética comprende Historia antigua (1956), Breves (1959), Lugares (1961), Nombres (1963), Del otro lado (1967), Adolecer (1968) y Larga distancia (antología publicada en Madrid en 1971). Ha publicado también los libros de cuentos Todo eso (1966), Al tacto (1967); Veraneando y Sainete con variaciones (1966, teatro); Veinte años de poesía argentina (ensayo, 1968); Los pasos previos (novela, 1972), y en 1973, La patria fusilada, un libro de entrevistas sobre la masacre de Trelew del ’72. Es autor en colaboración de los guiones cinematográficos de las películas Pajarito Gómez y Noche terrible, y ha adaptado para la televisión Madame Bovary de Flaubert, Rojo y Negro de Stendhal y Los Maïas de Eça de Queiroz. En 1968 fue nombrado Director General de Cultura de la Provincia de Santa Fe, y en 1973, Director del Departamento de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Como periodista colaboró en diversos medios del país y del extranjero, entre ellos, Primera Plana, Panorama, Crisis, La Opinión y Noticias.
   Murió en Buenos Aires en junio 1976, enfrentando a la genocida dictadura militar. «Empuñé un arma porque busco la palabra justa», dijo alguna vez.

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Fuente: www.literatura.org

 

 

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