El gran proyecto autobiográfico que el Nobel no alcanzó a concluir

La publicación promete ser uno de los grandes acontecimientos editoriales de 2013. Reúne unas 2000 páginas que estaban dispersas en diferentes instituciones. Su escritura comenzó en 1940 durante el exilio del escritor en EE UU.

Platero es pequeño, peludo, suave, tan blando por fuera que se diría todo de algodón, que no lleva huesos…”. Para varias generaciones de argentinos estas palabras pertenecientes a Platero, constituyen parte de la identidad nacional, aunque fueron escritas por un español, el Premio Nobel de Literatura del año 1956 Juan Ramón Jiménez. Por eso, el anuncio de la agencia Efe de la inminente publicación del proyecto de autobiografía Vida, que el escritor dejó inacabado al morir en 1958, tiene profundas resonancias en la Argentina. Según lo informó la agencia, se trata de unas dos mil páginas inéditas en su mayor parte. La publicación está destinada a convertirse en uno de los grandes acontecimientos literarios de 2013. La editorial Pre-Textos publicará el primer volumen, de 1000 páginas, en abril con el título Días de mi vida, en edición de Mercedes Juliá, catedrática de literatura española en la Universidad Villanova, en Pennsylvania (EE UU), y María Ángeles Sanz Manzano, profesora de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), quienes ya trabajan en la edición de la segunda entrega. Juliá explicó a Efe que la idea de escribir Vida surgió en 1940 cuando el poeta, exiliado en Estados Unidos, “sintió la necesidad de recordar su pasado para establecer su nueva identidad y sentirse menos solo”. Juan Ramón Jiménez tomó este trabajo como un “consuelo” y, al recordar su vida pasada en España, incluía ejemplos de lo mejor de su obra en verso y prosa”, con lo que el libro fue cambiando con los años, haciéndose cada vez más complejo y extenso. También pretendió con esta obra “aclarar para la posteridad malentendidos, presentando documentos, cartas suyas y de otros; ensayos de otros sobre él, poemas, documentos” de modo que sería una autobiografía muy sui generis, según Juliá. El período sobre el que más se extiende es su primera época, los años de su niñez en Moguer, su familia, sus estudios, maestros, novias, primeros poemas, aunque también hay numerosas prosas de los años en Madrid y del exilio. Tanto estos textos como los esquemas del libro se conservan en el Archivo de Juan Ramón Jiménez en la Universidad de Puerto Rico. Pero también hay diversos manuscritos de sus ideas sobre Vida en el Archivo Histórico Nacional de Madrid.  Además, algunas prosas aún inéditas permanecen en los archivos privados de su familia, explicó la editora. Los textos serán editados “tal y como los escribió Juan Ramón, y las prosas van limpias, sin notas en las páginas, para que el lector aprecie la obra sin interrupciones”, si bien al final de cada periodo hay notas aclaratorias sobre cada prosa y cada época, para facilitar la comprensión del libro. “Hay prosas terminadas e incluso corregidas varias veces por el poeta, mientras que otras quedaron solo esbozadas, y de otras sólo aparece el título; hemos creído importante ofrecer al lector, cuando están disponibles, los diversos estados de las prosas; así por ejemplo en algunos casos se encuentra el primer esbozo, un primer borrador y luego la prosa completa”, explicó Juliá. En esos casos se han incluido los tres manuscritos para dar a conocer la forma de trabajo minuciosa y rigurosa del poeta, y podría decirse que un tercio de las prosas están bosquejadas, mientras que el resto se encuentran terminadas. Sobre qué aportan estos textos a la obra del Nobel, la editora añadió que con su lectura “se podrá apreciar la personalidad y las cualidades poéticas y vitales del poeta, con mayor claridad y precisión”. Y sobre lo que añaden a su figura y al conocimiento de su trayectoria vital, aseguró: “Cada persona verá en estas prosas distintos aspectos de la personalidad de Juan Ramón y lo juzgará a su manera; para nosotras ha sido muy especial notar cómo hay asuntos muy importantes para Juan Ramón y en los que insiste en diversos lugares para que no se le olviden.” “Por ejemplo –añadió–, la importancia que tuvo Rubén Darío en su poesía, o la forma de ser de su madre, que influyó enormemente en su personalidad haciéndolo amar la justicia, las palabras claras y precisas, la sencillez y belleza del entorno”. En estas páginas “Juan Ramón es muy distinto de esa persona que nos han enseñado en los libros de texto; se nos presenta como una persona muy sencilla y humilde, que amaba lo natural y lo verdadero en todo; aborrecía la pedantería, la fama, el querer aparentar algo que no era; la autenticidad fue una de las grandes virtudes de este hombre”, explicó Juliá. (Efe) También reflejan su capacidad para el trabajo, para volver a reinventarse cada vez que algo cambiaba en su vida y hay prosas “sobrecogedoras que nos enseñan a vivir mejor y más cercanos a nuestro verdadero sentir”. Algunas de estas páginas ya se conocen por haber sido seleccionadas para alguna antología o haber sido concebidas para varios libros simultáneamente, como es el caso de “Guerra en España”, “pero como proyecto completo y aislado nunca se había ni reconstruido, ni estudiado, ni publicado”, según Juliá. Fuente: 

Leer también >>  La historia del grupo separatista vasco ETA

 Diario Tiempo Argentino 3/1/2013

El gran proyecto autobiográfico que el Nobel no alcanzó a concluir
4.8 (96.23%) 579 votos

Por favor, apóyanos compartiendo en tus redes sociales.

Deja un comentario

Cerrar menú