El 24 de Marzo de 1976

Ese día, salvo los muy despistados, se sabía lo que pasaría. Un golpe militar era un rumor a gritos que se venía anunciando y se venía pidiendo desde vastos sectores de la ciudadanía. Coincidían los interesados, que ya estaban armando un plan económico a su gusto (continuidad del de Celestino Rodrigo del 5 de junio de 1975, al que a su vez había antecedido el de Krieger Vasena, durante el onganiato y también antes, el de la revolución triunfante en 1955). El líder de esa corriente de pensamiento era José Alfredo Martínez de Hoz, gerente del Chase Manhattan Bank pero, sobre todo, miembro importante de la Trilateral Comission, organismo supranacional conducido por David Rockefeller y Henry Kissinger. El plan buscaba en principio, terminar de destruir lo poco que quedaba del Pacto Social (que no dio resultado positivo) que Perón, desde la presidencia de la Nación, había logrado junto con los trabajadores (CGT) y los empresarios nacionales (CGE). 

 El 2 de abril de 1976 Martínez de Hoz dijo que “la Argentina enfrenta tres graves focos de crisis: amenaza de hiperinflación, aguda recesión interna y la cesación de pagos externos. Hay que terminar con el estatismo asfixiante”. El día que impuso la reforma a la Ley de Entidades Financieras (Ley 21526 del 2 de febrero de 1977, publicada en el B.O. del 21/02/77) permitiendo el ingreso descontrolado de capitales especulativos extranjeros y la competencia (obviamente desigual) con la banca nacional, el ministro comentó a algunos de sus colaboradores, quienes a su vez lo contaron a periodistas: “si debiera irme ahora, podría hacerlo, lo más importante está hecho”.  Otro “logro” de Martínez de Hoz fue llevar (durante su gestión desde el 25 de marzo de 1976 hasta el 28 de marzo de 1981) la deuda externa de 8.000 millones de dólares a 27.162 millones de dólares.  El sector productivo industrial fue desmantelado en ese lapso  en un 25 %. De un millón setecientos mil obreros industriales en 1976, trescientos cincuenta mil pasaron al sector servicios o al cuentapropismo. En el final de 1975 el superávit comercial (del pésimo gobierno de Isabel Perón) era de 883,1 millones de dólares. El día que se fue Martínez de Hoz el déficit comercial era de 2.425 millones de dólares.  Inversión Bruta Fija: creció desde 1976 un 5,5 %, pero deben contarse obras de infraestructura que no produjeron creación de riquezas, tales como las del Mundial de fútbol de 1978, autopistas o los gastos de defensa (que no se midieron oficialmente). Exportaciones: el desfasaje cambiario alcanzó a esa fecha (fin de la gestión de Martínez de Hoz) con relación a 1977 al 46 %. Para volver a una tasa de equilibrio entre demanda y oferta se necesitaba una devaluación de un 86%. Finalmente, los gastos del Estado fueron financiados con emisión. En los últimos 4 años (estamos analizando marzo de 1981) la expansión monetaria fue de 4.000 % y el gasto público no se pudo medir.  Durante 1980 cerraron (quebraron) 30 bancos y cada ciudadano argentino debió hacerse cargo de los pasivos por operar esas entidades con garantía del Estado. En esos tiempos se reflexionaba: ¿Martínez de Hoz fracasó en su gestión o logró que buscaba con el apoyo del terror y de 30 mil desaparecidos?.  Martínez de Hoz, el verdadero intelectual del golpe de 1976, aun se lo suele encontrar en los alrededores de su casa en Plaza San Martín. No mucho tiempo después, en 1981, Domingo Cavallo,  fue quien estatizó mediante una circular del Banco Central (BCRA) la deuda internacional privada.  El 24 de marzo de 1976 fue miércoles, el domingo anterior aparecieron tirados en la calle 16 cadáveres de personas asesinadas. La gente quería que se detuviera la masacre cotidiana. Se suponía que el golpe sería “otro más”, tal vez a lo sumo como el de Lanusse. Nadie imaginaba lo que se venía. El 23 de marzo los periodistas supieron que al otro día a las 2 de la madrugada se iniciaba el golpe militar. Fue así, comenzó a las 2 de la madrugada del 24 de marzo de 1976.  El 24 de marzo de 1976 los trabajadores participaban en un 43% en la distribución de la riqueza. Actualmente todavía no llega a un 25 por  ciento. por H.H. Rodríguez Souza Fuente: 

Leer también >>  Einstein llegó a La Plata

 Héctor H. Rodríguez Souza es periodista y documentalista. En el ejercicio de su profesión, ha sido testigo de hechos trascendentes de nuestra historia, como el golpe del 24 de marzo de 1976 o la guerra de Malvinas. 

Por favor, apóyanos compartiendo en tus redes sociales.

Deja un comentario

Cerrar menú