Cómo es el palacio en el que se hospedará Obama cuando visite la Argentina

La embajada de Estados Unidos fue construida a principios del siglo XX y decorada con piezas que llegaron de Europa y que pretendieron reflejar el clasicismo francés.

Fue pensado por el arquitecto francés René Sergent, diseñado en 1912 y construido durante varios años por los arquitectos argentinos Lanús y Hary, fundadores de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires. El Palacio Bosch Alvear, el impactante y lujoso edificio emplazado en la intersección de avenida del Libertador y John Fitzgerald Kennedy, nació con la idea de alojar a Ernesto Bosch, quien había sido embajador argentino en París. Llegó a manos de la embajada de Estados Unidos después de la Primera Guerra Mundial. Entonces, a Bosch los números no le cerraban y el Departamento de Estado del gobierno estadounidense vio en ella la oportunidad de transformarla en su embajada. Desde ese momento, se hospedaron allí los presidentes Franklin Delano Roosevelt, en 1936; Dwight Eisenhower, en 1960; y George H. W. Bush , en 1994. Barack Obama será el próximo. El edificio está catalogado como uno de los mejores ejemplos de la corriente que recreó el clasicismo del siglo XVIII francés a principios del siglo XX. Su interior está compuesto por muchas piezas que fueron importadas de Europa, como la gran baranda de la escalera de honor, y tienen la intención de recrear la manera tradicional francesa inaugurada por la tríada Le Vau, Le Notre y Le Brun para el diseño del Palacio de Versailles. Los jardines fueron trazados por Achille Duchene, el gran paisajista de principios de siglo; el prestigioso decorador André Carlhian se encargó del interior. Su fachada principal está pensada en composé con los jardines del Rosedal, justo enfrente del palacio: no se queda atrás ante la imponencia del parque. El frente posterior se corresponde con el diseño del jardín y está delineado en función del espacio exterior al que da la cara; dicen los que saben que parece un salón al aire libre. El interior cuenta con una distribución pensada para cada uno de sus rincones y recovecos. Tiene jerarquías: la sala principal conecta los distintos espacios de acceso y circulatorios; después están el vestíbulo, la escalera de honor, el hall de entrada, la galería hacia el jardín. Desde todos los salones principales, que están agrupados alrededor del gran espacio de la escalera, se ven los distintos espacios verdes. Las paredes están recubiertas por boiseries que combinan estilos del siglo XVIII francés y que repiten algunos motivos de los exteriores del edificio y de los espacios circulatorios. Su diseño se destaca así como un juego de espejos y de discontinuidades que se repiten y que consiguen que el edificio sea una de las mejores muestras arquitectónicas de la Ciudad. Fuente: 

Leer también >>  A cien años del debut en Primera División

infobae.com 7/3/2016

Por favor, apóyanos compartiendo en tus redes sociales.

Deja un comentario

Cerrar menú