Avenida Corrientes: luego de décadas, recuperan el frente art decó del Metropolitan

Es uno de los más bellos íconos de la calle de los teatros y está siendo puesto en valor para reabrirlo en marzo. Lo inauguró en 1937 el empresario Clemente Lococo, que ya había levantado el Opera.

La avenida Corrientes recuperó la fachada de uno de sus célebres teatros de estilo art decó: el Metropolitan, inaugurado en 1937 y con marcadas semejanzas con el Opera. El edificio está siendo puesto en valor por sus nuevos dueños, los empresarios teatrales Pablo Kompel y Carlos Rottemberg, con el apoyo del banco Citi. Y uno de los pasos fundamentales de la obra fue retirar la enorme marquesina que, durante décadas, ocultó la belleza del frente del teatro. Ahora están renovando su interior y planean reabrirlo el 25 de marzo. Ubicado en Corrientes 1343, el edificio del Metropolitan parece un petit rascacielos. No por su altura, sino por que está coronado por una torre escalonada, que se prolonga en un pararrayos. Pero todo esto pasó desapercibido durante años, debido a la marquesina que tapaba su frente y apenas dejaba asomar parte de su torre. El edificio fue diseñado por los ingenieros civiles Germán y J.B. Joselevich, E. Ramírez y Rafael Abril y es un interesante exponente del art decó que estuvo de moda en los años 30 en la Ciudad. Lo construyeron como cine-teatro por encargo de Clemente Lococo, el mismo empresario que un año antes había inaugurado el teatro Opera. “El del Metropolitan es un edificio art decó con rasgos racionalistas, un poco más sobrio que el Opera. Esto se ve en detalles como el uso del hormigón, la luz, las molduras y la simetría”, explica la arquitecta Roxana Kompel, responsable de la obra de recuperación. “Nosotros ya veníamos trabajando con frecuencia en las salas del Metropolitan como productores de contenidos –cuenta su hermano, Pablo Kompel–. Cuando con Rottemberg nos planteamos su adquisición, nuestra idea era ponerlo en valor arquitectónico y mejorar la experiencia del público que va al teatro, haciendo un espacio físico más agradable y equilibrado”. En la fachada ya realizaron tareas de revoques y pintura. “Vamos a instalar dos marquesinas verticales, de menor tamaño que la que estaba, que acompañarán al conjunto sin ocultarlo. Y así como antes se usaba el neón, nosotros utilizaremos un sistema de iluminación con LED que resaltará la verticalidad del art decó. Esta tecnología, además, permitirá cambiar los colores de las luces en función de los espectáculos en cartel”, dice la arquitecta, que optó por encarar las tareas de preservación y reciclaje respetando los valores del edificio original. “Vamos a conservar su esencia patrimonial, preservando la caja del edificio, al mismo tiempo que lo modernizamos por dentro –afirma–. Estamos renovando la instalación eléctrica, los telones, los tapizados de las butacas, las alfombras y entelados de las paredes de las salas y, también rehaciendo los baños a nuevo, con facilidades para discapacitados. También estamos mejorando los camarines y el sistema de iluminación escénica” Originalmente, el teatro tenía una sola sala de 2.000 butacas, que después fue dividida en dos, una para 860 espectadores y otra para 600. Ahora en el hall de la de abajo están restaurando el mármol boticcino y ya relucen las dos boleterías en mármol negro que flanquean el espacio principal. Mientras, en el foyer de la planta alta, donde quedó al descubierto un gran ventanal que da a la avenida Corrientes, van a hacer un bar, para que la gente pueda reunirse antes de ingresar a los teatros. Kompel y Rottemberg le compraron el Metropolitan a la Sociedad General de Autores y Editores de España. Su puesta en valor, que costará más de $ 3 millones, se hace con el apoyo del banco Citi, que en diciembre terminó su contrato con el Opera. Por eso, el 25 de marzo el teatro reabrirá como Metropolitan Citi. Sus primeros estrenos serán “Amadeus”, con Oscar Martínez como Salieri y Rodrigo de la Serna como Mozart, y “El hijo de puta del sombrero”, con Pablo Echarri y Nancy Dupláa. “Buenos Aires es la capital teatral hispanoparlante y, a nivel mundial, compite con ciudades como Nueva York o Londres –sostiene Pablo Kompel–. Hay mucho talento y obras de primera calidad. Además, en nuestro país los teatros están protegidos por ley y se generó una conciencia. Hoy sería imposible tirar abajo un teatro, como en su momento hicieron con el Odeón”.  por Nora Sánchez Fuente: 

Leer también >>  Noventa años de radio en la Argentina

Diario Clarín 26/1/2013

Por favor, apóyanos compartiendo en tus redes sociales.

Deja un comentario

Cerrar menú