Abandono del patrimonio edilicio

Varios edificios de valor histórico de la ciudad, emblemáticos por su importancia arquitectónica, cultural y social, y que están al cuidado del gobierno nacional, muestran hoy un deterioro que es motivo de numerosas quejas. En la lista se apuntan desde el mismísimo Cabildo, desdibujado en su fachada con viejos grafitis, hasta el tradicional Palais de Glace, entre otros sitios desmejorados, como El Palacio de las Aguas, en Córdoba y Riobamba, y hasta la Secretaría de Cultura de la Nación, en la avenida Alvear 1690.

Por caso, el Palais de Glace, un histórico centro de exposiciones enclavado en el corazón de la Recoleta, tiene hoy un visible abandono. Y quedó en evidencia, más aún, en una zona en la que en los últimos dos años mejoró sensiblemente con la remodelación de la plaza Francia, donde se construyeron veredas y se sembró césped.

Paredes descascaradas, pintadas con grafitis y visibles parches de revoques de cemento, en tres caras de la estructura son los signos del abandono que muestra el Palais de Glace, que sólo conserva una aceptable imagen en su fachada, sobre la calle Posadas.

Grafitis en el Palais de Glace, sobre Avenida del Libertador – Foto La Nación

Este tradicional sitio fue inaugurado en 1910 para albergar una pista de hielo de 21 metros de diámetro, como parte de un club que reunía a las familias adineradas de la ciudad. Tiempo después fue convertido en un salón de baile por donde pasaron muchas de las grandes orquestas de tango de la década del 20.

En 1931 la Municipalidad de Buenos Aires le cedió el predio al Ministerio de Educación y Justicia de la Nación, que lo convirtió en sede de la Dirección Nacional de Bellas Artes. En 2004 un decreto del Poder Ejecutivo Nacional declaró a este edificio monumento histórico nacional, pero su cuidado es por lo menos cuestionable. Inclusive, cuando LA NACION recorrió en la periferia, tenía tres vidrios rotos.

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Alberto Petrina, director nacional de Patrimonios y Museos, explicó: «Las mejoras que se adeudan en el Palais de Glace integran un proyecto integral de revalorización del edificio que la actual gestión inició en 2010 y que, por su complejidad y costos, se ha dividido en etapas. Hoy se está trabajando sobre la restauración del acceso sobre Del Libertador que se terminará el 10 de marzo. Y luego se continuarán con las obras previstas».

En la zona de la Recoleta, emblemáticos edificios bajo tutela del gobierno nacional están en la mira de los vecinos. El mismo edificio de la Secretaría de Cultura de la Nación, sobre la avenida Alvear, se

El Cabildo, luego de los festejos por el Bicentenario, sufrió varias
pintadas – Foto Diario La Nación

advierte deslucido y desmejorado en su exterior.

En ese sentido, Petrina reconoció la situación, y dijo: «El interior del edificio se mantiene razonablemente; como los fondos destinados a la restauración y cuidado de los edificios de valor patrimonial no son ilimitados, hemos preferido reasignar partidas a otros monumentos históricos nacionales que cumplen funciones museológicas, como la casa natal del presidente Sarmiento, en San Juan».

El Museo de Bellas Artes, en la Recoleta, que sí fue remozado, es motivo de quejas vecinales porque unas nueve personas sin viviendas utilizan una de las paredes de este histórico sitio como morada de día y de noche. Quien debe asistir a las personas en situación de calle es el Ministerio de Desarrollo Social porteño.

La historia, desdibujada
El Cabildo es otro punto histórico que sufre las secuelas de las manifestaciones en la Plaza de Mayo. Grafitis y pintadas perduran allí en el tiempo, y lo curioso es que este lugar, visitado cada día por miles de turistas locales y extranjeros, no tiene una custodia para evitar que sea desmejorado. «El año pasado, tras recibir nuevos grafitis contrarios al jefe de gobierno de la ciudad [Mauricio Macri], los muros fueros deteriorados por parte de personal inexperto de la administración porteña. Al intentar borrarlos apresuradamente, al utilizar espátulas e hidrolavadoras hasta dejaron expuestos los ladrillos. Hoy estamos aplicando nuevas acciones de recuperación y la factura será dirigida a los responsables de la mala praxis», dijo Petrina.

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Esta situación se repite en la Plaza de Mayo, escenario de manifestaciones que desde hace tres años tiene un campamento de soldados que lucharon en la guerra de Malvinas y no fueron reconocidos como ex combatientes. «Que esto ocurra acá, en el lugar más visitado de la ciudad, es una locura. En este campamento viven personas, con perros y hasta tienen una heladera; sacan energía de la calle para hacer funcionar los artefactos eléctricos», dijo Emanuel González, empleado en un organismo público y que también señaló la gran cantidad de grafitis pintados en el Cabildo. «Acá nadie cuida nada, así somos los argentinos», agregó.

En tanto, el pintoresco edificio de El Palacio de las Aguas, en la manzana delimitada por Córdoba, Riobamba, Viamonte y Ayacucho, se cercaron unas escalinatas que, según vecinos, afean el lugar.

Esto ocurrió hace más de un mes, cuando en las escalinatas que dan sobre la avenida Córdoba murió un adolescente de 15 años y fue enrejado por prevención. En AySA indicaron a LA NACION que todo el edificio está en perfecto estado de cuidado y que ese enrejado es provisorio, pues se está construyendo un cerramiento acorde al estilo arquitectónico del edificio para cercarlo de manera definitiva, y así evitar que los adolescentes lo utilicen como lugar de pasatiempo.

por Pablo Tomino

 

Fuente: 

Diario La Nación 26/2/2011

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