Buscar

LORENZO BARCALA

Una historia de película

 No fue un negro cualquiera. Nació esclavo, aprendió oficios, obtuvo su libertad, fue soldado, llegó a oficial y tuvo un final trágico, producto de los años de odios y antagonismos que enfrentaron a unitarios y federales.

Lorenzo Barcala nació en Mendoza en diciembre de 1793. Hijo de esclavos, de niño aprendió el oficio de sastre. En 1813 su amo, Cristóbal Barcala, le otorgó la libertad. 
 
En su provincia natal, conoció al general San Martín, quien le encomendó la organización e instrucción del regimiento de negros. Curiosamente, no participó del Cruce de los Andes ni de la campaña a Chile y Perú. 
 
Con el advenimiento de las guerras civiles, tomó partido por los unitarios. Y ofreció su espada en la guerra que nuestro país libró con el Brasil en 1826. En uno de los combates, fue hecho prisionero. No la pasó bien en un estado esclavista como en ese momento era Brasil. Sin embargo, se hizo de la voluntad de estudiar. 
 
Ya de regreso al país, participó del derrocamiento del gobernador Manuel Dorrego, en diciembre de 1828 y combatió junto al general Paz. Consiguió sus galones en los campos de batalla, llegando al grado de coronel, una situación atípica para un hombre de color en aquellos años. 
 
Cuando Facundo Quiroga derrotó a Gregorio de La Madrid en el combate de La Ciudadela, el caudillo riojano ordenó fusilar a los 33 oficiales que habían sido tomados prisioneros. Pasó por las armas a 31 de ellos; el 32 logró escapar y el 33 era el propio Barcala. A Quiroga le llamó la atención que un hombre de color fuese oficial, y quiso conocerlo.
 
- Dígame, si usted estuviera en mi lugar, qué es lo que haría? - lo semblanteó Quiroga.
 
- Lo fusilaría de inmediato -respondió Barcala.
 
- Muy bien. Desde este momento, usted es mi ayudante. 
 
Con Quiroga participó de la campaña del desierto, comandanda por Juan Manuel de Rosas, en 1833. Y cuando el riojano fue asesinado en Barranca Yaco, en febrero de 1835, se instaló en San Juan para pelear contra el Fraile Aldao, gobernador de Mendoza. 
 
Aldao amenazó al gobernador sanjuanino de arrasar la provincia si no le entregaba a Barcala. Fue el ministro de gobierno, Domingo Oro, quien ordenó engrillarlo y enviarlo a Mendoza.
 
Aldao no tuvo la misma actitud que Quiroga. Luego de un juicio, fue condenado a muerte. Barcala fue fusilado el 1 de agosto de 1835 en la actual Plaza Sarmiento, de Mendoza, en el mismo lugar donde él había instruído a las tropas del Ejército de los Andes. Tenía 40 años. 
Fuente: 

Adrián Pignatelli

LA HISTORIA EN IMAGENES
Clic para ver video

Feminista, periodista, dramaturga y anarquista, son algunas de las características que marcaron la vida de...

MIRANDO HACIA ATRAS
Hipólito Solari Yrigoyen

El hombre de la foto que circuló en las redes sociales -bajaba de un colectivo ayudado por su bastón- fue el blanco de la primera bomba que se adjudicó la organización...

La Guerra Gaucha

Basada en el libro de Leopoldo Lugones y dirigida por Lucas Demare, la película se estrenó el 20 de noviembre de 1942 y fue un suceso de taquilla: estuvo 19 semanas en cartel y ser...

Revolución Rusa
Lenin

Con un grupo minoritario pero políticamente decidido, Lenin lideró una insurgencia que cambiaría radicalmente el curso del siglo XX. El 25 de octubre de 1917, los bolcheviques...

NOS ESCRIBEN