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mansion sobreviviente

Se reabre un palacio top para que lo visite la gente

A partir del miércoles 16 de junio, el Errázuriz Ortúzar, hoy Museo de Arte Decorativo, exhibirá habitaciones y baños.

 

“Es cerrar los ojos y sentir París”. Temprano el olor a café, el agua pegando contra la fuente y el rocío sobre las mesas del patio del Croque Madame transforman al jardín del Palacio Errázuriz Ortúzar, hoy Museo de Arte Decorativo, en uno de los rincones más exclusivos de La Recoleta. Ese palacio está entre los veinte que aún quedan en pie en Buenos Aires y desde el 16 de junio, podrá visitarse, en su versión original, el dormitorio y la sala de baño de quien mandó a construirlo en 1911. Los cuartos serán incluidos en el recorrido del museo y forma parte del proyecto Bicentenario 2010 que impulsó el departamento de Museología.

El palacio funciona como museo desde 1937 y puede ser recorrido casi íntegramente entre martes y domingos de 14 a 19 por sólo cinco pesos o de forma gratuita los martes. Ahora, todos los que lo visiten conocerán el espacio más íntimo de Matías Errázuriz Ortúzar y Josefina de Alvear en la mansión. Los salones habían sido modificados en 1940 y en 2009 se decidió comenzar con la recuperación del diseño de su decoración original para  que el público pueda acceder a la ambientación ideada en 1916 por André Carlhian y el propio Errázuriz. Además del mobiliario de la época del rey don José I de Portugal (1750-1777), podrán contemplarse copias de los planos de la arquitectura interior dibujados por Carlhian y de los presupuestos de la construcción  del palacio

En Capital Federal se concentró la mayor colección de palacios construidos en el mundo a fines del siglo XIX y principios del XX: un total de 140 de más de 3 mil metros cuadrados y estilo ecléctico. Copia del estilo impuesto por la L’ Ecole de Beaux Arts de París en 1648, los palacios porteños no tenían nada de escenográfico, eran realmente lujosos. “Cuando se ve dorado, son láminas de oro; cuando se ve mármol, es mármol”, contó Eduardo Lazzari, presidente de la Junta de Estudios Históricos del Buen Ayre.

Hacía 1930, esta burguesía terrateniente comenzó a sufrir los embates de la gran crisis y el mantenimiento de los palacios se vuelve imposible. Muchos, empeñados en mantener el nivel de vida, los transformaron en edificios de departamentos. De los 140 construidos en la época, la gran mayoría se concentró en el barrio de la Recoleta. Un terreno de cadáveres y ganado. Eso era la zona en sus inicios, una comuna marginal de Buenos Aires en la que se instaló el hoy célebre cementerio de la Recoleta y se concentraron gran parte de los mataderos de la época; tal es así, que la plaza Vicente López era conocida como “el rincón de las cabecitas” por funcionar como un corralón de ganado vacuno.

El comienzo del esplendor, el lujo y la exclusividad llegó, paradójicamente, con la fiebre amarrilla en 1871. Las familias más acaudaladas de la Capital abandonaron los barrios del sur por la epidemia y se instalaron en los terrenos del norte construyendo enormes palacios y mansiones. A principios de 1920, esta burguesía terrateniente convirtió a la avenida Alvear, que en esa época no se reducía a siete cuadras sino que tomaba parte de la actual Avenida del Libertador, uniendo Palermo con Retiro, en la más exclusiva de Buenos Aires.

Palacio familiar. “¿Mirá lo que es esto? Parece la casa de Los Locos Adams. Parada en la esquina de Avenida Alvear y Sáenz Peña, corazón de Recoleta, una mujer se agarra la cabeza y mira el frente de la mansión Maguire. La residencia que fue levantada en 1890 y es la única que continúa en manos de los familiares que mandaron a construirla, los Duhau. María Susana del Valle Catalina Ana Maguire de Biocca es la última heredera y cuando ella ya no esté, pasará a manos del Estado por ser considerado patrimonio histórico. El palacio es habitado cotidianamente por unos ocho empleados que mantienen en condiciones los 3.300 metros cuadrados cubiertos del palacio y los otros 3300 de parque.

Los que trabajan allí cuentan que varias áreas están cerradas, a oscuras y con alarmas. “La parte en la que están ellos está perfecta pero el resto está bastante deteriorado”. Los Maguire pagan más de 12 mil pesos de ABL. En la inmobiliaria Planisferio, propiedad de Susana y administradora de la mansión, contaron que hasta jeques árabes intentaron, sin éxito comprar la casa por sumas inconmensurables.

por María Eugenia Duffrard

Fuente: 

Diario Perfil 29/5/2010

Informacion Adicional: 

Quién fue Matías de Errázuriz y Ortúzar:

Era Encargado de Negocios de Chile en Buenos Aires durante el segundo gobierno de Roca, y supo ganarse amigos argentinos por su afabilidad, n acido en Santiago de Chile en 1866, domiciliados en la calle Chacabuco del barrio porteño de Montserrat entre 1897 y 1906 donde nacieron sus dos hijos. Posteriormente y en cumplimiento de misiones diplomáticas se trasladaron a París. Durante estos años el matrimonio proyecta y construye en Buenos Aires una suntuosa residencia conocida hoy como Palacio "Errázuriz Alvear" (que funciona como el Museo Nacional de Arte Decorativo desde 1937). En Europa, los Errázuriz, interesados en el arte y las antigüedades, adquieren una valiosa colección de obras de arte europeo y oriental. La mayor parte de esa colección forma hoy parte del patrimonio del Museo Nacional de Arte Decorativo. La residencia fue encargada al arquitecto francés René Sergent quien realizó el proyecto en 1911. La construcción se emprendió durante los años de la Gran Guerra por lo cual se demoró hasta 1917. De regreso a Buenos Aires, la casa de los Errázuriz Alvear se inaugura con una fiesta fastuosa el 18 de septiembre de 1918 y se convierte en centro de una intensa vida social y artística en la década del 20'. En esos años el edificio es también sede de la embajada de Chile en el país y los esposos Errázuriz Alvear son los embajadores. Ellos viven en el palacio por solo 18 años hasta que Josefina muere de cáncer en 1935 y don Matías y sus hijos, ofrecieron al Estado Argentino la posibilidad de comprar la casa junto con la colección de arte, a condición de que se destinaran a crear un nuevo Museo. Los muebles de época, pinturas, esculturas y objetos de arte decorativo justificaban plenamente la inversión para brindar a la comunidad un nuevo museo. El Museo Nacional de Arte Decorativo se creó por la Ley Nº 12351 de 1937. El edificio, es un excelente ejemplo del eclecticismo francés difundido en la ciudad de Buenos Aires a principios del siglo XX. Fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1997. Matías Errázuriz Ortúzar hombre progresista, amante de las artes y las vanguardias regresa a Chile después de 1942 donde se dedica a los negocios y pasa sus días recluido en Zapallar, pasando una vejez solitaria y atormentada, porque lloraba a cada rato por el tiempo pasado irreparablemente. Perdido, en 1950 le escribe a su amiga y parienta Blanca Vergara de Errázuriz ( reconocida bienhechora de la Iglesia ): "sólo después de los ochenta me he venido a dar cuenta de tanta cosa maravillosa y hermosa en mi vida"... "estamos los dos en plena y clara vejez física, que no nos permite hacer ni decir lo que deseamos", lo cual "es una crueldad para dos charladores sociales" (Cartas de Blanca Vergara a Matías Errázuriz. Archivo Sergio Fernández Larraín, en la Biblioteca Nacional de Chile).
 

Fuente: vwww.genealogiafamiliar.net

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