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uno de los primeros rascacielos de buenos aires

Reabrieron al público el mirador de la histórica Galería Güemes

Se lo podrá visitar para ver la Ciudad los jueves a las 16, previa inscripción gratuita.

En 1915, la apertura de la Galería Güemes significó una revolución para la ciudad. No sólo porque era una joya art nouveau diseñada por el arquitecto italiano Francisco Gianotti, o por sus 14 ascensores capaces de recorrer 140 metros en apenas un minuto, sino por su altura. Con sus 14 pisos y 87 metros, la galería fue uno de los primeros rascacielos porteños. La gente hacía cola para subir a su mirador, desde donde podía observar el crecimiento de Buenos Aires tras depositar 25 centavos en un binocular. El binocular ya no está, pero ayer reabrió el mirador, cerrado desde hace 30 años, y desde donde se obtienen vistas únicas de la Ciudad.

A principios del siglo XX, los empresarios salteños Emilio San Miguel y David Ovejero soñaron una construcción que desafiaría los reglamentos existentes en materia de altura. Se la encargaron al arquitecto Gianotti, el mismo que creó el edificio de la Confitería del Molino y un gran admirador de las galerías de Milán y Turín. Cuentan que él mismo gestionó un convenio con el Banco Supervielle, propietario de un terreno en la calle San Martín, para poder hacer un pasaje que llegara hasta Florida.

La galería se inauguró el 15 de diciembre de 1915, con una ceremonia a la que asistió el presidente Victorino de la Plaza. El edificio era tan alto que se veía desde Plaza Congreso. Con sus 26.500 m2 cubiertos, era como una ciudad en sí mismo: tenía pisos de vivienda, sobre Florida, y pisos de oficina, con vista hacia San Martín. En el subsuelo, había un restaurante, un teatro y, un cabaret, que con los años se convirtió en burlesque.

En el piso 14, funcionaba un restaurante desde donde se veía toda la ciudad. Y por una escalera caracol se accedía a un mirador que permitía ver aún un poco más allá, hasta la costa uruguaya. Originalmente estaba coronado por un faro que guiaba a los barcos por el Río de la Plata. Tal vez desde allí, el aviador Antoine de Saint Exupéry haya imaginado algunos párrafos de Vuelo nocturno, el libro que escribió cuando vivía en el 6° piso de la Galería, entre 1929 y 1931.

Hace años que el restaurante del último piso se convirtió en oficinas. Y el mirador permaneció cerrado durante 30 años. Pero en las últimas semanas, los administradores de la galería, para devolverle el esplendor original, comenzaron a limpiar y pintar y recuperaron la escalera caracol de hierro que lleva al punto más alto del edificio.

Ayer el mirador fue reabierto al público en el marco del programa "Miradores de Buenos Aires" de la Dirección General de Patrimonio e Instituto Histórico del Ministerio de Cultura porteño. Las visitas se harán todos los jueves, a las 16, previa inscripción llamando de 9 a 15 al 4323-9400, interno 2756.

Después de subir 15 escalones, llegará al primer nivel del mirador, desde donde se ven tres puntos cardinales de la Ciudad, incluyendo el ancho río. Allí también se recuperó una sala que proyectará un documental sobre la galería. Para los niveles superiores del mirador, habrá que subir dos tramos más de la tortuosa escalera. El premio será una vista privilegiada, la misma que quizás alguna vez impresionó a Saint Exupéry.

por Nora Sánchez

 

Fuente: 

Diario Clarín 30/4/2010

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