Buscar

ANTONIO DEL CONDE

La historia del dueño del mítico yate "Granma"

A sus 90 años, todavía recuerda cuando una mañana de 1955 entró “un cliente muy bien vestido a comprar partes de armas belgas” en su tienda en México.

“Yo deposité toda mi confianza en Fidel Castro, incluso él se marchó de México debiéndome 10.000 dólares, ¿cómo no iba a triunfar?”, así recuerda Antonio Del Conde el momento en el que el revolucionario cubano partió en el yate “Granma”, desde el puerto de Tuxpan hasta Cuba en 1956. Del Conde es más conocido como “El Cuate”, el nombre de clandestinidad que le puso Fidel cuando el líder cubano se encontraba en tierras mexicanas exiliado, después de salir de prisión por su asalto frustrado en 1953 al Cuartel Moncada, para derrotar a Fulgencio Batista.

Réplica del Granma - Foto Clarín.com
 
A sus 90 años, “El Cuate” todavía recuerda con vitalidad cuando una mañana de 1955 entró “un cliente muy bien vestido a comprar partes de armas belgas” en su tienda en México D.F. Le llamó la atención aquel misterioso joven porque pidió unos mecanismos que allí no se vendían, pero Del Conde asegura que se ofreció a ayudarlo. Aquel hombre era Fidel Castro.
 
Colaborar con Fidel Castro no fue fácil para “El Cuate”, fue un proceso que duró más de un año, en el que poco a poco se fue integrando al grupo guerrillero. Antes tuvo que pasar por varias pruebas de confianza, investigaciones y muchas precauciones, para evitar que fuese un infiltrado. Del Conde compró el barco “Granma” para disfrutarlo en sus vacaciones, aunque estaba abandonado y tenía que repararlo. “Cuando Fidel lo vio en Tuxpan me dijo: ‘si usted lo arregla yo me voy con él a Cuba’”. Al final ese barco entró en la historia.
 
El “Granma” partió un 25 de noviembre de 1956, un mismo día pero 60 años después fallecía en La Habana Fidel Castro. “Se me adelantó”, dice a dpa entre lágrimas Antonio del Conde. “No hay palabras para decir lo que significa la falta de Fidel, simplemente no hay palabras, es tan grande la persona, hizo tanto por el pueblo cubano”, afirma Del Conde todavía impresionado por la noticia.
 
El barco llegó a las costas orientales cubanas el 2 de diciembre, cerca de la playa de Las Coloradas. Aquel desembarco marcó el inicio de las luchas guerrilleras que terminaron con el triunfo el 1° de enero de 1959 de “los barbudos”, como se les conoció a los guerrilleros.
 
El nombre del yate “Granma” viene de la abreviatura del inglés “grandmother” (abuela). Fue construido en 1943, en madera y con motor de aceite y una sola cubierta, sin mástil, con proa inclinada y popa recta. Estaba diseñado para viajes de recreo, pero alojó a 82 guerrilleros. “El Cuate” era el dueño del barco, pero finalmente se quedó fuera. “Supuestamente yo tenía que ir en el Granma de expedicionario, pero 15 días antes me dijo que no, que yo era más útil fuera de Cuba, era una orden, él era mi jefe y las órdenes se cumplen, no se discuten, pero aquello realmente me afectó mucho”, señala Del Conde.
 
Aquel revés inesperado no le hizo perder la confianza en el revolucionario cubano. “Fidel tenía un poder de convencimiento que era imposible no creer en él”, asegura Antonio más de cincuenta años después. Por eso después de la salida del barco, siguió colaborando con los guerrilleros. “En una ocasión organicé un vuelo para trasladar armas y 50.000 cartuchos, confundimos la ruta porque la brújula se rompió y se nos acabó el combustible, caímos en el canal de Yucatán”, recuerda. El fracaso no le arredró. En otra ocasión llevó un barco con armas, “pero cuando estábamos en el viaje, nos denunciaron y estuve un año preso en Brownsville, Texas”. Después del primer discurso que dio Fidel Castro en marzo de 1959 en las Naciones Unidas, el ya Comandante en Jefe viajó a Houston, habló con el gobernador y meses después “El Cuate” fue liberado. En aquel entonces, el gobierno mexicano le acusó de poner en riesgo las buenas relaciones entre ambos países. Del Conde perdió su armería, que ahora es una tienda de electrodomésticos. En Cuba trabajó en el comercio exterior e incluso colaboró con Ernesto “Che” Guevara.
 
“Estoy seguro de que la historia le absolverá”, dice “El Cuate”, recordando el famoso alegato que hizo el propio Fidel durante el juicio por el asalto al Cuartel Moncada. Medio siglo después, hace un balance positivo de la revolución cubana. “Una de las cosas que yo admiro y reconozco de Fidel Castro es que desde un principio se preocupara por su pueblo, eso es un hecho que en Cuba lo ha logrado en educación y salud pública”. 
Fuente: 

clarin.com 5/12/2016

LA HISTORIA EN IMAGENES
Clic para ver video

La historia del cementerio de la Recoleta. En El Ojo de la Tormenta . FM 101.1 Latina, de lunes de a viernes de 17 a...

MIRANDO HACIA ATRAS
Nostradamus

Se le alega la predicción de los hechos más importantes de la historia y aún se espera que otros ocurran. ¿Quién fue y qué dijo? El francés Michel...

Carlos Gardel

El cantante nació el 11 de diciembre de 1890. En 1915, durante el festejo de sus 35 años, vivió una madrugada angustiante. En la madrugada del sábado 10 de diciembre de...

John Lennon

El mítico compositor inglés, alejado de los escenarios, preparaba su regreso luego de 5 años. Cómo fueron los encuentros con su asesino, Mark David Chapman, aquel d...

NOS ESCRIBEN