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ENTERRATORIOS PORTEÑOS

Dónde se enterraban a los muertos?

Antes del cristianismo, a los cementerios se los denominaba "necrópolis", ciudad de los muertos. La palabra cementerio proviene del griego "koimeterion", que en español significa "dormitorio". Esto fue introducido por los cristianos, para los que la muerte es sólo un descanso, en la espera de la resurrección. Ahora, ¿dónde se enterraban a los muertos en Buenos Aires?

Hasta el 1600, las inhumaciones se llevaban a cabo en los templos. Posteriormente, los muertos de la clase alta continuarían enterrándose en las iglesias, mientras que los de la clase baja irían a los camposantos. 
 
El cementerio más cercano a la Casa Rosada estaba ubicado en el predio que actualmente ocupa el Banco Nación, en el famoso Hueco de las Animas. Y junto a la iglesia de San Miguel, en Mitre y Suipacha, donde está la plaza Arlt, eran enterrados los pobres y los ajusticiados. 
 
¿Dónde descansan los que murieron defendiendo la ciudad durante la invasiones inglesas? En el Convento de las Clarisas, Alsina al 800, y comparten el lugar con los restos del virrey Pedro Melo. Junto al convento de Santo Domingo existía un huerto. Ahi se enterraron cerca de 3000 ingleses. Algunos aseguran que en su momento los restos fueron removidos. Otros sostienen que debajo de los adoquines del actual Pasaje 5 de Julio aún están las osamentas de los invasores. 
 
 
El cementerio de la Recoleta abrió en 1822 y estuvo por muchos años bajo administración religiosa. Cuando en 1863 se enterró a un suicida, la iglesia se opuso a aceptar el cuerpo de una persona que se haya quitado la vida; y como las partes no lograron ponerse de acuerdo, pasó a ser laico. Los primeros en ser enterrados habían sido la uruguaya Dolores Maciel y el joven liberto Juan Benito.
 
 
Cuando la ciudad sufrió una epidemia de cólera, se habilitó un cementerio en la actual Plaza España, en Avenida Caseros y Amancio Alcorta, en terrenos que pertenecían a Luis Dorrego, hermano de Manuel. Ese había sido el lugar de inspiración de Esteban Echeverría para escribir "El Matadero". Dicho cementerio fue luego trasladado a Parque Ameghino, en Caseros y Uspallata. Fue abierto en 1867 y cerró cuando su población ascendió a 18.000 cuerpos, a raíz de la epidemia de fiebre amarilla, de 1871. Esas tierras eran de la familia Escalada y en la casa que allí había falleció Remedios, la esposa de San Martín, en 1823. Fue definitivamente clausurado en 1882. Los cuerpos fueron trasladados a otros cementerios, pero otros no, como fue el caso de la esposa de Gregorio Aráoz de La Madrid, cuyos restos se perdieron. 
 
El primer cementerio de Disidentes estuvo situado en la Plaza 1 de Mayo, en el barrio de Balvanera, entre las actuales calles Hipólito Yrigoyen, Pasco y Alsina. En la época colonial, el lugar era llamado Hueco de los Olivos. Fue abierto de 1833 a 1872. Ahí estuvo enterrada la esposa del almirante Guillermo Brown y se inhumaron a los primeros judíos. Muchas de las lápidas de ese cementerio se las puede ver pegadas a un muro en el Cementerio de la Chacarita.
 
 
Junto a la parroquia del Socorro, en Juncal y Suipacha eran enterrados principalmente estadounidenses y alemanes. 
 
En 1871, como consecuencia de la azote de la fiebre amarilla, habilitaron una necrópolis en la Chacarita, donde además se enterraron a judíos y a disidentes.
 
 
Fuente: 

Adrián Pignatelli

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