Buscar

Cuando los guerrilleros cubanos secuestraron a Juan Manuel Fangio

 En 1958, la imagen de Fulgencio Batista en Cuba estaba en franco declive. El Movimiento 26 de Julio, encabezado por Fidel Castro, se hacía cada vez más fuerte y el régimen estaba amenazado. Debìa surgir un impulso renovador, de trascendencia internacional, que diera aire a un gobierno jaqueado. Entonces, surgió la idea de organizar el II Gran Premio de Cuba, del que participarían los máximos corredores de la Fórmula 1, entre ellos Juan Manuel Fangio. El argentino se había consagrado campeón (sería la última vez) en el circuito de Nürbungring, en agosto de 1957. La carrera se llevaría a cabo el 24 de febrero de 1958.

Pero las cosas no saldrían según habían sido planeadas. La noche del sábado 23 de febrero, cuando Fangio conversaba con sus mecánicos en el vestíbulo del Hotel Lincoln, en la capital cubana, escuchó cómo un hombre, a sus espaldas -apuntándole con una pistola- le decía: "Disculpe, Juan; me va a tener que acompañar". Era Manuel Uziel, quien lo hizo salir discretamente. En la calle, lo subieron a un Plymouth negro, que tomó por la calle Virtudes. 
 
Juan Manuel Fangio fue alojado en una casa del barrio aristocrático de El Nuevo Vedado. A cargo de su custodia, estaba Faustino Pérez quien, a pedido del corredor, llamó a la ciudad de Balcarce para llevar tranquilidad a la familia del argentino. Mientras tanto, la policía de Batista realizaba operativos en búsqueda del secuestrado. 
 
El argentino no habìa cenado; una de las mujeres que vivìan en la casa, le preparó papas fritas con huevo. 
 
Si bien el domingo la carrera se corrió, Fangio no quiso verla, a pesar de los reiterados ofrecimientos de sus captores. En un recorrido previo que el deportista había hecho al circuito, comprobó una falla en el pavimento del circuito callejero donde se desarrollaría la competencia. Tuvo sus dudas, que se vieron comprobadas cuando, promediando la quinta vuelta, hubo un doble despiste en el lugar por él señalado. El corredor cubano Armando García Cifuentes voló con su auto, embistiendo a varios espectadores, desatando una tragedia. Murieron 6 personas y hubo 40 heridos. "Tal vez ustedes me hicieron un favor", comentò Fangio al conocer el accidente. 
 
Se acordó liberarlo el lunes. Sería en una iglesia, pero surgió el temor de que fuera asesinado por tropas del gobierno, y así echarle la culpa a los guerrilleros. Por tal motivo, se contactaron con el agregado militar argentino, Contraalmirante Raúl Lynch -primo del padre del Che Guevara- y la entrega se realizó en su domicilio. 
 
Fulgencio Batista le entregò, a modo de indemnizaciòn, el premio que le hubiese correspondido, de haber ganador la competencia. Fangio no quiso regresar inmediatamente a la Argentina, para evitar las repercusiones, y se dirigió a Miami, donde su sorprendido por varios homenajes. Hasta la llave de la ciudad le entregaron. Lo invitaron, ademàs, al programa de televisiòn de Ed Sullivan.
 
En 1981, regresó a la isla, pero como representante de una empresa automotriz. Se reecontró con su carcelero, Faustino Pérez, ahora ministro de Industria. Fidel Castro interrumpió una reunión para conocerlo y disculparse del secuestro.
 
En 1983, al cumplirse 25 años del hecho, los cubanos le enviaron un telegrama, en los que le reiteraban sus disculpas. "Un noble hombre que sirvió a la causa de nuestro pueblo, el que siente por usted una viva simpatía".
 
La habitaciòn 810 del Hotel Lincoln lleva el nombre del corredor argentino y exhiben recuerdos, y en la entrada del hotel, una placa recuerda este suceso. 
 
Fuente: 

Adriàn Pignatelli

Informacion Adicional: 

LA HISTORIA EN IMAGENES
Clic para ver video

Revelamos los entretelones de la historia de la maldición que pesa sobre los gobernadores bonaerenses. Desde...

MIRANDO HACIA ATRAS
CIA

La temible Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, el mayor y más poderoso servicio de espionaje del mundo, cumple este lunes setenta años de misiones ultrasecretas que...

Ultima ejecución con guillotina

Hace 40 años, el macabro símbolo francés se usó por última vez. Fue también el final del singular linaje del "Señor de París"....

Ignacio Ezcurra

El compromiso de Eduardo Abella Nazar e Ignacio Ezcurra, ambos fallecidos mientras cubrían noticias para este diario, es hoy ejemplo para las nuevas generaciones. Al tomar las má...

NOS ESCRIBEN